EMOCIONES Y NIÑOS Es determinante para los pequeños desarrollar su identidad, mejorar su autoestima y conseguir paso a paso su autonomía. Esto se logra en gran medida ayudándolos a identificar y expresar sus emociones. Existen muchas maneras de motivar a que los pequeños se expresen y para esto es necesario tomar en cuenta el nivel de desarrollo del niño, pero también los diferentes enfoques pueden incluir contar cuentos, leer, la música, los juegos, los materiales creativos, y un ambiente de calidad. Pedirle a un niño afligido que pare de llorar o que deje de actuar como un bebé puede quebrar su mundo. Dependiendo de la edad y el temperamento del niño, escuchar una respuesta como esa puede hacer que un niño pierda la confianza en su relación con el adulto (padres, maestros, familiares, etc.) y desarrolle inseguridades. Por el contrario, un adulto debería reaccionar a las emociones de un niño siendo calmado y sin juzgar. La mejor forma es estando atento y disponible para responder a lo que un niño esté diciendo.
Asegúrese de tomar en cuenta que el pequeño está pasando por las diferentes etapas y procesos de desarrollo para formarse como un individuo, y que nosotros compartimos la experiencia a la vez que tratamos de facilitarla. Uno puede ayudar a que un niño logre estas metas a través de relaciones personales de calidad, y a través de actividades que desarrollen la iniciativa, la autonomía, y un sentido de industria y éxito. Cuando los niños aprenden que son valorados, ellos aprenden a valorar el mundo.
Nuestros hijos son el reflejo del manejo, control y expresión de emociones que manifestamos hacia el mundo y principalmente hacia ellos, es por eso que las emociones de nuestros hijos se expresan de acuerdo a la forma en la que han aprendido a expresarla. Muchos niños no han aprendido a expresar sus emociones? ¿tú ya lo has hecho?.... |