Tiralíneas

 

 

 

 

Porque con tinta se puede hacer algo más que Diseño...

Los diseñadores

 

Los diseñadores remontan las orillas de la noche
dispersando sus ideas sobre una tabla,
abarcandolo todo;
cortándolo todo
en diagonal.
Los diseñadores se van volviendo concávos
de tanto dar a tantos.
Los diseñadores besan en los párpados,
los diseñadores son aquellos de los ojos ávidos,
los que lloran hacia adentro
son los que aguardan el técnígrafo
(corazón sustituto) muy cerca de los labios.
Sueñan que fluyen a la mar
arrepentidos de lo que no acabaron;
Una canción a medio andar que los despierta:
La vocación es el residuo más dificil de quitarse
de los dedos.
Ellos lo saben:
Catequizados del pecado,
los diseñadores son niños
señoreando con signos el espacio.

Fusión A2, Original de Alfredo Tierrablanca N. aérógrafo 100 Cm x 80 Cm 2002

Alfredo Tierrablanca Nieto

 

 

A propósito de Diseño
 

Diseñar es dar signos de vida...
De nuestra vida y de todo aquello cuanto diseñamos. 
Es dar a luz y crecer en luz. Designar es señalar con el índice de fuego, es definir cuando a alguna cosa le toca nacer. Es reponder al caos desde la voragine de nuestra mente, revolviendo los cajones del cerebro en busca del papel donde atesoramos la idea.

Y es que el diseñador gráfico es un dios, pero en chiquito; de esos que deciden cuál cascarón se romperá y a que hora. El mismo que cuando grita: -Hágase la luz; - enciende la lámpara de su restirador y despierta de su letargo a una legión de instrumentos que; como diminutos peces surcan un biplánico universo de tinta.


Todas las líneas parten de un punto y no es extraño que el diseño tenga su orígen en esta expresión geométrica mínima; casí abstracta: -El Punto de tinta inmerso en la blancura de un papel.


¡Vaya que sí es dificíl resistirse ante una hoja en blanco: La página en blanco es el silencio de la imagen. Es un espejo que aún no ha visto su rostro, una puerta abierta a la fantasía, es el infinito que aguarda nuestros pasos, es un océano de luz en busca de navegantes, hombres con mirada de horizonte y pulso firme, y así; como todas las conquistas, como todos los hallazgos, la página en blanco tambien es una virgen desnuda e intacta, esperando la primer caricia del lápiz.


Blanca es la página. Blanca en femenino, en singular, en solitario... Blanca es la tabla de diseño, como blanca es la opalina fosforescente y la estudiantil libreta; blanco el cuaderno escolar en el que asomó por vez primera algún tímido verso. Blanca-ingenua fue la carta, blanca la paloma; blancas las manos, blancas las caricias; blancas y eternas se volvieron las horas del primer amor. Blancas fueron las fojas en los origenes de la perspectiva, blanca la geometría de las formas puras, blanca en la glacial anatomía de un mármol, en la cumbre nevada de algún seno. Blanca en la luz, en la suma del color, blanca de luna extraviada en la galáctica espiral de un sueño...


En términos tipográficos, esto, en el ámbito del diseño editorial, definimos al espacio en blanco como los silencios de una página y comprendemos por ello que es bueno saber guardar silencio y respetar este silencio sólo diciendo cosas bellas, inteligentes y acertadas en su espacio y tiempo; sin embargo, no es bueno quedarse callado...

Cierto es que en diseño como en poesía no se nace sabiendo: -El oficio se aprende y a menudo se tiene que recorrer un largo trecho.

El oficio se sufre y se goza; por tanto, podemos decir que se ama.

Alfredo Tierrablanca Nieto  De la conferencia efectuada en la sala Hermilo Novelo de Casa de la Cultura de Celaya en febrero de 2000

 

Fusión Hadas, Original de Alfredo Tierrablanca N. aérógrafo 100 Cm x 80 Cm 2002