ARMANDO GAMEZ SANCHEZ
Mejora tu nivel de vida
 

Shammar 

En esta sección queremos presentar un cuento de ciencia ficcion.

ALGO ESTÁ POR ACONTECER A LA HUMANIDAD. ¡VIVIMOS TIEMPOS EXTRAORDINARIOS!. SI ASI LO CREES ENTONCES ESTAS LISTO PARA LEER ESTE PEQUEÑO LIBRO. SHAMMAR ES MÁS QUE UN CUENTO DE CIENCIA FICCIÓN.  ES UN MENSAJE CRUCIAL SOBRE EL DESTINO DE LA HUMANIDAD. SE PRESENTA EN FORMATO PDF EL CUAL PODRÁS DESCARGAR FACILMENTE A TU PC. MAS ABAJO HAY UNA LIGA PARA DESACARGARLO GRATUITAMENTE.

AQUÍ UN FRAGMENTEO DEL CUENTO

¡MUY PRONTO SHAMMAR EN AUDIO-LIBRO!

Shammar.

..._ ¡Adelante Alfredo! - dijo la orgullosa directora sin imaginar todo el drama que acababa de ocurrir.  Alfredo se levantó de su asiento y avanzó lentamente hacia el podium esperando que antes de llegar se acordase al menos de alguna parte del discurso. Pero nada. Se le acabó el pasillo, sus pies tocaron el escalón del podium, decide entonces olvidarse del discurso, sube y acomoda el micrófono, suspira profundamente y dice

_ ¡Buenos días! Sean todos bienvenidos a este «Tercer Festival de las Ciencias»!  su voz se escucha con demasiado volumen, las bocinas rechinan lo que le pone un tanto nervioso. Alguien restaura el sonido y Alfredo continúa.

 _ la verdad es que... había preparado un discurso para este gran día pero... estoy tan emocionado que... solo quiero decir: "Amo la ciencia y es un honor para mí participar con un granito de arena con mi exposición, y si ganar es importante mejor es el poder compartir conocimientos juntos, así  que...¡A concursar se ha dicho! ¡Por la ciencia! ¡Y que gane el mejor! Muchas gracias".

 

Maestros, jueces y niños estaban algo desconcertados ya que esperaban un discurso más amplio y hasta aburrido, sin embargo, aquellas emotivas palabras calaron en la mente de todos. Entonces los aplausos surgieron estruendosamente:

_ ¡Bravo!, ¡Bravo!

 

Los aplausos reanimaron a Alfredo y dijo:

 

_Bien... a continuación haré la demostración de mi maleta... _  Señaló hacia su derecha y entonces notó su error de dicción:

 

_Perdón_corrige _ mi maqueta. El tropezón verbal hace que se le suba la sangre al rostro.

Los niños rieron ante aquel trastabilleo verbal. Para disimular Alfredo se dirigió con paso firme, micrófono en mano hacia su reluciente maqueta, instalada cerca del podium e iluminada por un par de reflectores, una estrategia, por cierto, de la infortunada maestra Sandra. La maqueta consistía en un parque de diversiones en miniatura, donde destaca un cerro de cuyas entrañas sale una especie de cañón que en realidad era la boquilla de un secador de pelo camuflageado con rocas a su alrededor. Aquel tubo apuntaba en dirección a un colorido rehilete que semejaba un molino de viento. Rodeando al molino de viento había un carrusel, una rueda de la fortuna y unos carros chocadores, los juegos mecánicos que más le gustan a Alfredo. Todos hechos  con madera, latón, plástico y pintura en tonos muy alegres. A su alrededor se podía observar árboles flores y pasto lo que le daba un aspecto muy real y natural. Alfredo explicó:

 

_ El aire que produce este artefacto imitará al viento y su fuerza hará girar al molino. El molino está conectado a los juegos por medio de un sistema de engranes que simulan conexiones eléctricas, por favor observen:

Alfredo presionó un botón que hace activar al secador. El rehilete empezó a girar, segundos después empezaron a girar y moverse todos los juegos.

 

_¡Oooh! _ exclamaron los niños fascinados más por el juguete que por la demostración científica.

Así se demuestra que la energía eólica,  puede dar grandes beneficios al ser humano, y lo mejor de todo: ¡No contamina!

 

Concluyó con una sonrisa y alzó los brazos como al final de un acto circense.

Los niños aplaudieron felices, la maestra Sandra se puso de pie para aplaudir tratando de disimular su zapato roto. Alfredo les agradeció inclinando la cabeza.

 

_Gracias Alfredo _ dijo la directora un tanto sorprendida y a la vez satisfecha por el talento y empeño del niño.  De inmediato presentó a los niños invitados. Mientras tanto, Alfredo se dispuso sentarse en su lugar reservado. Estaba extenuado por todo lo sucedido y mareado de entusiasmo por tantos aplausos.

 

_Toca el turno a los distinguidos niños que nos visitan _ expresó con una amable sonrisa la señora directora. Un maestro visitante señala el turno de su alumno. Una niña, de vestido aperlado y elegante, se pone de pie y se dirige hacia el podio.

_¡Hey! No usa el uniforme de su escuela _ pensó Alfredo, en un intento por descalificar a primera vista a la competidora.

 

Pero la frágil belleza y el brillo de aquellos ojos grandes y hermosos hicieron que  Alfredo olvidara toda rivalidad. Estaba extasiado. Nunca había visto una niña tan bella. Parecía salida de un cuento de hadas. Aquella niña cargaba sin aparente esfuerzo dos objetos metálicos. Una especie de balón mediano en su mano derecha y una base circular del tamaño del balón en la mano izquierda. Ambos objetos eran de color dorado que coincidentemente hacían juego con la iluminación y el color púrpura de las cortinas nuevas del auditorio. Era fascinante observar que aquellos objetos metálicos parecían no pesar gran cosa.

 

_¡Wauu! Qué linda niña _ pensaba Alfredo _lástima que tenga que competir con ella, no quisiera ni pensar lo triste que estará cuando me den el primer lugar. ¿Cómo se llamará?.

_  Hola, mi nombre es Shammar ? dijo en un tono suave y encantador.

 

_¿Shammar? ¿Dónde he visto ese nombre? ¡Claro, es el nombre que apareció en mi computadora!

La niña volteó hacia Alfredo, dirigiéndole una sonrisa en una evidente señal  de saludo.

 

_ iUuuuyyy!_ se escuchó en todo el salón pues algunos niños se percataron de la escena y por lo que Alfredo se sintió un tanto apenado e inclinó el rostro.

¡Era como si esa niña pudiera leer su mente! Shammar prosiguió a explicar su presentación:

_Como pueden ver, tengo en mis manos una esfera y una base circular, están hechos de una aleación tan liviana como el aluminio pero mucho más resistente.

La niña hizo rebotar aquel balón metálico el cual saltaba ágilmente como si fuese un balón de hule. El asombro era generalizado.

­_ La esfera es hueca; la base circular está conformada por un sistema de magnetos; si coloco la esfera sobre la base circular se producirá un fenómeno electromagnético, observen: 

_ ¡Miren, la esfera está flotando!... ¡Y girando! _ gritaron algunos niños bajo el asombro de todos.

_    ¡Dios mío! Esto no es normal. _ Gritaron algunos maestros 

 

_¡Dios mío, Esto no es ciencia, es magia!_ Gritaron algunos maestros  aunque luego se tranquilizaron en espera de oír una explicación científica de aquel fenómeno.

 

_  El efecto de los campos magnéticos hace que la esfera flote y gire sobre sí misma, logrando un equilibrio entre la energía electromagnética y el efecto gravitacional.

Los aplausos y el griterío de niños y adultos no se hicieron esperar y tampoco dejaron en duda quién sería la ganadora de aquel certamen. Terminada la premiación Shammar era literalmente atropellada por las felicitaciones y preguntas de alumnos y maestros.

Alfredo tuvo que conformarse con un honroso segundo lugar pero lo aceptó con respeto  pues no cabía duda que la demostración de Shammar era la mejor y más asombrosa de todas. Después del concurso hubo una recepción con bocadillos para todos los participantes, Alfredo se moría por acercarse a aquella niña y preguntarle sobre su increíble demostración. Pero hay prioridades y el hambre se apoderaba de su estómago así que se dirigió a la mesa de los bocadillos. Seleccionaba algunos ricos canapés cuando sintió la presencia de alguien a sus espaldas que le decía:

_Tu exposición de la energía eólica fue muy buena, te felicito.

 

Alfredo se quedó petrificado, era la voz de la niña de ojos hermosos. Volteó hacia ella, y vio que de cerca era mucho más linda. Entonces por primera vez se sintió el niño más estúpido del mundo.

_ ¿De...ver...dad? Hummm?Gracias - tartamudeó.

_¿Qué sucede? ?Sonrió la niña.

_ Es... que... tu nombre... ¡Apareció en mi computadora! Ahí en la pantalla: Shammar... una y otra vez.

 

Sí, es mi señal _ dijo con serenidad _ yo la envié pues tú me lo pediste. El sitio de extraterrestres ¿Recuerdas?

_¿Qué?

_ , aquí tengo tu  correo electrónico. El ultimo que nos enviaste.

 

La niña le mostró una hoja de papel donde había un mensaje impreso que decía: «Hola: Se que están allí y que leen todo lo que les escribo, quiero saber ¿Cómo se llaman? ¿de donde vienen? y ¿Por qué quieren hacer contacto con este planeta? Espero su respuesta: Alfredo». El niño empezaba a recordar.

 

_Es verdad, ¡lo escribí ayer! ¡Oh!... ya entiendo? ¿Tú también les escribiste verdad?... Bien, yo estoy seguro que existen seres de otros mundos, que están muy cerca de nosotros y por eso trato de comunicarme con ellos ¿Tú también lo crees?

 

_No lo creo_al oir esto el niño inclinó la mirada.

 

_ Estoy segura. _ dijo la niña sonriendo _Alfredo volvió a quedarse pasmado. 

_Y bien ¿Querías saber de nosotros? Pues ahora he venido responder tus  preguntas..."

 

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SHAMMAR