En Iguala, los festejos y conmemoración de difuntos tiene una curiosa particularidad: llegadas la fechas 1 y 2 de noviembre, las familias colocan en lugares visibles de sus casas, algo que llaman "ofrenda" y que difiere mucho de lo que el público está acostumbrado a ver.

Estas "ofrendas" son una especie de alegorías o cuadros plásticos, en los que se rememora la forma en que murió la última persona de la casa; si fue atropellado, colocarán un altar con la foto del muerto y una escenificación de la forma en que ocurrió el accidente, valiéndose para ello de muñecos (a veces fabricados por ellos mismos) y camiones o autos de juguete. Incluso, en algunos casos, la ofrenda se acompaña de un fondo musical en vivo o grabaciones.

Se les llama "ofrendas" porque al difunto se le colocan alimentos y bebidas que disfrutó en vida. El día 2 de noviembre, la ofrenda se lleva al panteón y allí se deja. Si desaparece, los dolientes estarán aún más contentos por creer que su difunto salió y se dio un gran banquete.

Cuando la familia es pobre la representación es pequeña y modesta, pero cuando tiene una posición acomodada, la ofrenda ocupa el patio de la casa. Muchas veces los cuadros plásticos se complementan con personas, participando hasta 8 o 10 en una especie de "teatro mudo".

 

Tradicionales Tumbas en Iguala

 

Tumba Tumba Tumba
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2 de Noviembre: Dia de muertos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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