¿Porqué tú menosprecias tanto a las mujeres?
Preguntóme mi hermana cuando
critiqué a una mujer que actuaba en una telenovela y se encontraba en un
problema que se hacía más grande por tratar de solucionarlo sin su esposo; a lo
que yo respondí brevemente: “No las menosprecio, sino que me molesta que se
crean que pueden resolver algunos problemas solas, cuando saben que requieren
de su hombre”.
Pero, me quedé preocupado porque
mi hermana seguiría pensando que yo menosprecio a las de su género y por lo
tanto, a ella. Lo que yo pienso acerca de este intrincado tema de las mujeres y
que no le dije, es lo siguiente:
Amo a las mujeres (a mi hija, a mis sobrinas, a mi esposa, a mis
hermanas, a mi madre y a todas las demás), pues inspiran ternura, tienen
infinito amor para dar, son comprensivas, compasivas y generosas por
naturaleza. Son inteligentes, creativas, trabajadoras y constantes, cariñosas y
sensibles; en fin, tienen un sinnúmero de virtudes, entre ellas también la
capacidad de realizar varias tareas a la vez, lo reconozco, pero... hay
ocasiones en que requieren de la ayuda de nosotros, los hombres:
- Se han hecho estudios que demuestran que el manejo
de automóviles es más difícil para una mujer que para un hombre y, lo
podemos constatar en la vida diaria (de ahí el dicho popular “Mujer al
volante, peligro constante”). Hay que aclararles que también nosotros
tenemos problemas al conducir, pero no en pocas ocasiones se debe al
alcohol o a ellas (que están en nuestra mente o que pasan frente a
nosotros y nos distraen con su belleza). En cambio ellas, sin ir
alcoholizadas y sin tener motivo de distracción, causan accidentes. Por
otro lado, según una apreciación particular, les falta temple, pues en
momentos críticos gritan y estiran las manos en vez de maniobrar para
evitar un accidente (por supuesto, hay sus excepciones). Por consiguiente,
deben dejarnos a los hombres esa tarea, a menos que no estemos disponibles
(o contratar un chofer).
- Cuando sufren de acoso por otro hombre (como es el
caso de la telenovela que causó mi crítica y la pregunta de mi hermana).
Piensan que pueden resolverlo solas sin decirle a su pareja, piensan que
podrán contra las artimañas (y tal vez contra la fuerza) de esos pillos
que a toda costa quieren tenerlas. Le ocultan el problema a su pareja y,
cuando se les sale de las manos, entonces van y dicen: “Oye mi amor,
fíjate que...” ¡¿Cómo diablos esperan que reaccionemos ante la falta de
confianza?! ¡¿Cómo no hemos de dudar de ellas si tardaron tanto en
decirlo?!. Es necesario recordarles que ¡NECESITAN de NOSOTROS!, a menos
que quieran perdernos por su empeño en resolverlo solas.
- Algunas mujeres deciden ser madres solteras, se dan
a la tarea de ser padre y madre a la vez. Deciden prescindir de nosotros
para la educación del niño o niña; piensan que sin nosotros no habrá
problemas y que el infante llevará una vida mejor. Creo sinceramente que
están equivocadas, pues a falta de un padre es más probable que el hijo se
incline por una sola línea de actitudes y pensamientos, haciéndole desconocer
la diversidad de actitudes y pensamientos que se da en una pareja y con
ello, retardándole la habilidad de analizar y elegir. Peor aún, tal vez
crezca desorientado sexualmente (afeminado). Cabe aclarar que tampoco se
puede prescindir de la madre, pues ella es quien convive más con los hijos
y quien los forma para que sean adultos felices y capaces de amar, y
porque, generalmente, nadie cuida mejor a un hijo que su propia madre.
Ariel Medina
Nota: ¿Acaso soy machista o
misógino?