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            Programa de Control del Niño Sano.

El término de "control del niño sano" se refiere al establecimiento de una relación entre el pediatra que proporciona el cuidado, el niño y sus familiares; el objetivo que persigue tal relación es el de asegurar un buen estado de salud mediante el uso de medidas de cuidado preventivo, diagnóstico y tratamiento temprano y un seguimiento apropiado. Las consultas permiten también propiciar la confianza y respeto mutuos, así como la ejecución de algunos exámenes y pruebas de rutina.

                                                

En la consulta de un niño sano, dependiendo de su edad, existen diferentes puntos a abordar:

1.- Evaluación del crecimiento.

Para ello se emplean las tablas de la OMS. Habitualmente se valoran en relación con la edad cronológica el peso, la talla y el perímetro cefálico.  Algunas otra mediciones corporales pueden y deben  emplearse para una valoración más completa como el perímetro del brazo, de la pierna, lel diámetro biacromial y bicrestal, plicometría subescapular, longitud del pie, etc. Se comparan las dimensiones del niño con su grupo correspondiente y lo más importante, comparar al niño contra su propio patrón, ya que una de las características fundamentales de este fenómeno es la individualidad. Las mediciones repetidas y secuenciales son más útiles que las mediciones únicas para proporcionar una mejor imagen del crecimiento de cada niño.

2.`Evaluación del desarrollo neurológico.

Existen diversos métodos útiles y prácticos de acuerdo con la edad del niño. Entre ellos podemos mencionar el diagrama de Aldrich, las pruebas de Denver, la prueba de Gesell, de Goodenough. Es importante reconocer que estas pruebas pueden emplearse para observar si el desarrollo de un niño en particular se encuentra dentro de los límites normales; si se aprecian retrasos inexplicables el examen debe repetirse y en caso de que persista, se remitirá al paciente con un psicólogo para un estudio más detallado antes de emitir un diagnóstico o expresar un pronóstico.

2.- Alimentación.

Se discutirá con los padres en cada visita. Se estimulará la lactancia materna por tener las características que se adaptan tanto a las necesidades nutricionales, inmunológicas y emocionales como a las limitaciones funcionales del lactante. Cuando la lactancia materna no se logró, se detuvo o fue insuficiente, se recomiendan fórmulas lácteas que con un manejo adecuado, son seguras y suministran una buena nutrición. Se recomienda el uso exclusivo de la leche materna o de la fórmula láctea en los primeros cuatro a seis meses de vida y se iniciará con otros alimentos cuando el niño ya esté en condiciones de recibirlos con distinta consistencia lo que disminuirá la posibilidad de atragantarse y aspirar alimentos a la vía respiratoria, y evitar la aparición de padecimientos alérgicos y obesidad.

Aún cuando resulta claro que la hipertensión arterial y la arteriosclerosis no pueden atribuirse a una causa única , el hecho de que los hábitos alimenticios se forman en edades tempranas y son muy difíciles de modificar, se sugiere que los alimentos sólidos se proporcionen sin azúcar  o sal añadidos; en los niños mayores de dos años, es conveniente reducir la grasa de la dieta al 35% de la ingestión calórica total, así como propiciar el consumo de  de fibras vegetales  y la restricción de sal y azúcares refinados.

Por último, se favorecerá una alimentación suficiente, completa, equilibrada e higiénicamente preparada con respecto al apetito del niño, y se evitará el consumo de alimentos inapropiados que han dado en llamarse "chatarra" ya que pueden constituir si se permite, la alimentación principal y por consiguiente inapropiada de los preescolares, escolares y adolescentes.

3.- Inmunizaciones.

Parte de la consulta del niño sano es la vigilancia y aplicación de las vacunas correspondientes a la edad. Se revisará ampliamente en la sección correspondiente a vacunas.

4.- Pesquisa de malformaciones.

Un examen físico completo es requisito indispensable de toda consulta pediátrica, éste permite identificar con facilidad malformaciones externas, cardiovasculares, renales y de la cadera.

5.- Medición de la presión arterial.

La presión arterial en los niños debe examinarse anualmente a partir de los tres años de edad como parte del cuidado continuo de su salud.

6.- Examen dental.

La vigilancia de la erupción dentaria en cuanto al número y cronología, se iniciará alos seis meses de edad. Desde el punto de vista práctico, interesan principalmente los retrasos muy marcados en el tiempo de aparición de los dientes. También se revisa la existencia de caries y el buen alineamiento de los dientes. Se referirán a los paciente con algún odontólogo a partir de los tres años de edad para aplicación de flúor.

7.- Examen de la visión.

Se hará desde el nacimiento. En algunos casos se realizarán procedimientos complejos como los estudios mediante potenciales evocados o los de mirada preferencial. Las condiciones detectables mediante estos exámenes son: estrabismo, ambliopía, defectos de la refracción y algunas enfermedades congénitas o adquiridas.

8.- Examen de la audición.

Al igual que la visión, la audición debe evaluarse tempranamente; se identificarán a los pacientes con alto riesgo de hipoacusia o sordera. Se realizarán algunas pruebas simples en el consultorio y de ser necesario, se canalizarán para realizar pruebas más específicas de audiometría.

9.- Exámenes de laboratorio.

Se realizaran algunos exámenes de laboratorio de acuerdo con la edad del niño y en forma semestral o anual, para confirmar su estado de salud. Algunos estos estudios de rutina son biometría hemática completa, examen general de orina, corpoparasitoscópico, etc.

10.- Asesoría Pediátrica.

El asesoramiento a los padres y al niño o adolescente en su caso, se refiere a una serie de temas que deben discutirse en cada una de las consultas, permite descubrir, prevenir y tratar problemas potenciales o presentes, promueve el entendimiento entre los padres y los hijos, aumenta su capacidad de superación y cultiva las relaciones familiares.

Además de los tópicos sobre crecimientos y desarrollo, alimentación, prevención de accidentes y cuidado de los dientes, es necesario incluir algunos que por sus características son útiles en ciertas edades.

En el lactante y el preescolar: sueño y llanto, participación del padre en el cuidado de los hijos, manejo de situaciones simples como fiebre, cólico y secreciones de la vía respiratoria superior; juguetes que estimulan el desarrollo, importancia para el lenguaje de la relación objeto-forma. reglas para ver la televisión y problemas de comportamiento.

En el escolar: aptitudes escolares, problemas de conducta y emocionales y problemas de aprendizaje.

En el adolescente: desarrollo genirtal, primera menstruación, comunicación con los adultos, tabaquismo, alcoholismo, drogadicción, educación sexual y anticoncepción y orientación vocaciones.

Para concluir, reiteramos que para lograg el objetivo de la pediatría integral, es necesario cuidar del niño en la salud y en la enfermedad, en los aspectos biológicos, psicológicos y sociales y en los contextos individual, familiar y com8nitario.

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Última modificación: 02 de marzo de 2007