Semillas
Leyla A. González Taméz
EL CAMPO HA MUERTO
Fueron las palabras de un campesino entrevistado en su lugar de origen y dentro de los surcos de una tierra quebrada por el sol.
Me dolió, la verdad me dolió y mucho, el ver la cara de un hombre con los mismos surcos en su piel, una piel marchita, seca, sin esperanza de recibir el más mínimo alivio a su voluntad de quedarse en su terruño..
Me dolió la desesperanza, el desencanto, la tristeza con la que hablaba este campesino mexicano hermano de patria, que todavía con su natural gratitud, le daba gracias a Dios y a la tierra el haber comido de ella tantos años, pero que hoy a sus 60 años, tenía que salir en busca del sustento como lo dijo: (aunque sea de mojado).
Su preocupación, dejar a su esposa y a dos de sus nietos que habían sido encargados por sus padres y que a su vez se habían ausentado en busca del sueño americano y de los cuales, ni noticias tenía.
Esta es la continua realidad que se vive en el campo, aunque nuestros gobernantes nos maquillen la imagen de campos verdes y caras de labradores sonrientes.
Es muy poco lo que sabemos de las verdaderas vicisitudes que pasan nuestros compatriotas que mueren asfixiados, de sed o hambre por buscar el pan de cada día.
Desde mi modesta pluma, convoco a todo mexicano que le duela el hambre de nuestros hermanos campesinos, a hacer “ALGO” llámese, una sana presión, para que se le de al campo la atención requerida, paralelamente brigadas de apoyo económico y cultural, como lo hacía nuestro ilustre y muy querido escritor y poeta Alfonso Reyes, quien se daba a la tarea de llevar la cultura a los lugares más aislados, consiente de que solo la cultura los podía salvar de la miseria.
Los mexicanos que viven de la tierra y no tienen en muchos de los casos un poco de cultura que les permita labrarse una mejor forma de vida, se ven obligados a salir de su tierra cuando la misma tierra ya no les da el sustento. Pero Uds. (así se hizo el planteamiento ante poco más de 500 universitarios en una conferencia que recientemente, se llevó a cabo en el Centro de Convenciones del hotel Bahía Escondida bajo el cobijo de la UANL y donde parte de la conferencia fue el campo), que tienen a su alcance hasta computadoras, ¿Qué hacen con ese compromiso que por naturaleza lega la enseñanza? . recuerden que “Nobleza Obliga” la invitación es: a ejercerla.