Hay noches de cruel desvelo

 

Hay noches de cruel desvelo
en que sólo mi silencio
cubre el ámbito vacío.

Y te busco, no te encuentro
y en la tibia madrugada
que me duermo,
aun soñando, te cobijo.

Voy llevando tu figura
tan erguida, tan segura,
a casi tocar mi cielo.

Yo me elevo y te alcanzo,
abro mi mano y te siento,
a tus pies caigo rendida
y te entrego, gota a gota,
mi poesía en silencio.

¿Y si el destino azaroso
no me invita a disfrutar
el almíbar de tu vida,
la esencia de tu existencia
en toda su realidad?
yo mi mundo lo completo
y te adorno, como puedo,
te imagino,
te delineo,
o te creo
y hasta te invento.

Así siento que estoy viva,
mientras pueda edificarte
yo te lo juro,
te tengo