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INTRODUCCIÓN
Queridos
hermanos y hermanas:
El Sr. Khanna me ha pedido que dé algún mensaje en el aniversario de mi
natalicio. El día de mi nacimiento físico fue el 6
de febrero de 1894. La verdadera fecha de mi nacimiento es el día en que me
senté físicamente a los pies sagrados de mi Maestro
Sawan Singh, en febrero de 1924. Sin embargo, la fecha aún más verdadera es
cuando renací en el Más Allá y conocí a mi Maestro
en toda su gloria en 1917, es decir, siete años antes de conocerlo en la
forma física. Yo respeto todas las sagradas escrituras
de todos los Santos que vinieron en el pasado, pues todas ellas fueron
escritas por inspiración de Dios. Tuve la buena fortuna de sentarme
a los pies de mi Maestro y lo que he recibido de Él se lo entrego a ustedes.
Encuentro el mismo paralelo en todo lo que
los Santos del pasado han dicho; la diferencia está en el idioma o en la
forma de expresión, pero el tema tratado es el mismo. Ellos
hablan sobre la manera de poder liberar nuestras almas de la mente y la
materia y de cómo conocernos y conocer a Dios.
Al momento de la Iniciación, el Poder Maestro (Satgurú) implanta su forma radiante en el devoto. Él estará
siempre con
ustedes aún hasta el fin del mundo y les estará proporcionando toda ayuda
posible. Nunca los abandonará ni los dejará. A quien tenga su mente centrada
en Él con plena fe, Él lo mantendrá en una paz
perfecta. Hay esperanza para todos. El Poder Maestro viene al mundo a salvar
a los pecadores y a ponerlos en el camino de regreso
a Dios. A ustedes les corresponde serle siempre devotos y cumplir con Sus
mandamientos; É l hará todo lo de más. Dios es amor. Ustedes también son
amor. El amor es el factor poderoso para
encontrar a Dios. Aquél que no ama, no conoce a Dios. Por tanto: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma
y con toda tu mente.” Yo deseo que ustedes sean los hacedores
del Verbo y no únicamente los oyentes, pues una onza de práctica tiene más
valor que toneladas de teorías. Hay una gran necesidad
de reformadores, pero no de otros, sino de sí mismos. Ustedes obtendrán la Divinidad
como salario. A todos les deseo
un progreso rápido en sus esfuerzos para caminar sobre el sendero de regreso
a Dios que está dentro de ustedes mismos. Mi
amor y mis mejores deseos están siempre con ustedes y siempre lo estarán. El
misterio de la vida se soluciona en la compañía de aquéllos que lo han
solucionado por sí mismos. ¿Cómo se puede
encontrar a un hombre así? El que ha solucionado este misterio les puede
ayudar a encontrar esa misma Verdad. Alguien le preguntó a Gurú Nanak cómo
podría uno encontrar a un Maestro verdadero y genuino (Gurú), y por cuáles signos
se le podría reconocer. Gurú Nanak contestó: “El cuerpo humano es el templo
de
Dios, y es por medio de ir hacia adentro, que puede uno encontrar a Dios. Hay
un camino que va de esta casa del cuerpo físico
hasta otra casa en el interior (el NijGhar o Sach Khand) que es la Casa Real y en ella
encuentra el alma paz perdurable. El cuerpo humano es tan sólo como una casa
rentada, que se nos da a nosotros
temporalmente (es decir, durante el lapso de nuestra vida), hasta que el alma
sea suficientemente sabia para ganar el acceso
a su morada permanente de bienaventuranza eterna.”
“Bien, el Maestro real y verdadero es el que puede enseñarnos el camino hacia
el Reino de Dios que está dentro de este
cuerpo físico; y es el que lleve al alma de etapa en etapa hasta que alcance
el Reino de Dios y vuelva a ser lo que antes era.”
El cuerpo físico, al igual que cualquier cosa física, está sujeto al decaimiento
y a la
desintegración. Incluso este mundo sufre la Disolución.
Únicamente el Reino de Dios (Sach Khand) es indestructible y eterno. El
proceso de la destrucción alcanza hasta la región Triloki,
o sea los tres mundos: el físico, el astral y el causal; y el proceso de la Gran Disolución
llega hasta el más sutil de los planos causales, pero no
puede llegar hasta Sach Khand, Sat Lok o Mukam-i-haq, como lo llaman los
Mahometanos (el nuevo Jerusalén de los Cristianos), ya que es el verdadero
Reino de Dios, como lo dijo Cristo. Por tanto, han puesto los Santos a Sach
Khand como Su meta, la que está más allá de la Disolución y de la Gran
Disolución. Además, el verdadero Maestro o Satgurú, nos
muestra el camino hacia el Reino de Dios. Nos dice que la Música Divina
consta de cinco acordes o melodías que están constantemente sonando dentro
del cuerpo. Esta continua Sinfonía es el eslabón que conecta a la Creación
con el Creador. Es la escalera por
la cual el alma tiene que subir paso a paso en la jornada ascendente al Reino
de Dios. Esta Música es sumamente melodiosa y no se
puede encontrar en la tierra algo igual a ella. Tiene una inmensa atracción y
un encanto irresistible. Las diversas melodías empiezan desde Sahas Dal Kanwal (la Región de los Mil
Pétalos) y llegan hasta Sach Khand (el Verdadero Hogar). El Alma Maestra le
da un contacto
al alma humana con el extremo más bajo de las Notas Musicales, además le da alguna
experiencia interna del retiro de las corrientes sensorias del cuerpo, y
ambas experiencias tienen que desarrollarse mediante la práctica diaria (las
meditaciones en la Luz y en el Sonido Internos). El Maestro o Satgurú, viene
al mundo con el tesoro del Verbo (el Naam). Los Musulmanes le llaman
Nada-i-Asmani (la
Música Celestial) y los Cristianos la describen como el
Verbo. El tesoro del Verbo no es la
herencia de esta o aquella nación o comunidad en especial, ni de ningún país
en particular, ni de ninguna religión, creencia o casta. Repitiendo, este
tesoro lo da libremente a todos un Alma Maestra, independientemente de las
consideraciones arriba mencionadas. Un aspirante puede ser un Brahmín o
Kshatriya, un Hindú o Musulmán, o cualquier otro individuo, pues esto no
tiene importancia. Cada uno de nosotros puede aprender el Arte de la Vida y
la Ciencia de la Espiritualidad para encontrar un camino hacia el Reino de
Dios, que es la herencia común de todos y es la finalidad de la Vida. Un Alma
Maestra puede venir al mundo en cualquier vestimenta que escoja (cuerpo). Esto
no tiene importancia alguna para el aspirante de la espiritualidad.
Cualquier consideración sobre esto va a ser indudablemente un
obstáculo y una desventaja real. Nuestra conexión con el Alma Maestra es de
naturaleza puramente espiritual y no temporal. El Santo Kabir, aún siendo un
tejedor
Musulmán, tuvo entre sus seguidores Rajput caudillos como Bir Singh y
Bhaghail Singh. Similarmente, el Santo Ravi Das, de oficio zapatero remendón,
tuvo a Mira Bhai una princesa Rajput y a Raja Pipa, en su
sagrado rebaño. Todo lo que tenemos que averiguar es que el Maestro sea
Shabda Senahi o sea Uno con el Verbo. Aquél que
ama al Verbo, es el Verbo Personificado y puede darnos una experiencia de
primera mano del Verbo o del Principio del Sonido para empezar. Él satisface
estas condiciones; no deberíamos tener pretextos de ninguna
índole para aceptarlo y aprender de Él la Ciencia de la
Espiritualidad.
El Macrocosmos está en el microcosmo s. El cuerpo huma no
es el prototipo del universo y mucho más que eso. En él hay
millones de sistemas solares con sus so les, lunas y mundos girando. La más
dulce de las músicas está también vibrando dentro de él, emanando del
verdadero trono del verdadero Rey: Dios.
Un Santo Musulmán también se refiere a esto: “Cuando escuché los acordes
encantadores de este Canto Celestial, entonces la Kaaba (el más sagrado de
los lugares sagrados de adoración de los Musulmanes) y el templo de los
idólatras) parecieron ser malas caricaturas
comparadas con la saturación divina que el Canto Celestial me dio.”
Maulana Rumi dice: “Los Santos son los verdaderos devotos
de Dios, siempre escuchan
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