LA HISTORIA DE NOKIA


Por María Cristina Rosas

La simple mención de Nokia remite a uno de los gigantes de las telecomunicaciones a nivel mundial. Con todo, la competencia en ese sector de la economía es feroz y las innovaciones tecnológicas son permanentes y acontecen en tiempos cada vez más cortos: un teléfono inteligente se torna obsoleto en unas cuantas semanas. Con cámaras digitales, pantallas táctiles, conexión continua a internet, localizadores y una gran capacidad en memoria, las personas se acostumbran los numerosos servicios que sus teléfonos les proveen, tanto en el terreno laboral como en el personal y el del entretenimiento.

 

Así las cosas, queda claro que si las corporaciones no promueven la investigación y el desarrollo (I & D) de nuevas tecnologías, pueden quedar rebasadas. Los costos de la I & D son enormes y todo parece indicar que sólo sobrevivirán las empresas más grandes. Nokia,  aun cuando es el mayor vendedor de teléfonos móviles a nivel mundial, enfrenta la competencia, en el rubro de los teléfonos inteligentes de la empresa Apple, creadora del iPhone –Nokia mantiene una querella jurídica contra Apple a propósito de este producto, porque, aparentemente, la empresa de la manzana mordida incorporó innovaciones al iphone que fueron creadas por el consorcio finlandés. Adicionalmente, Research In Motion (RIM), creador de BlackBerry es otro serio desafío para Nokia, amén de que con la introducción al mercado, por parte de Google, del NexusOne el pasado 5 de enero, las condiciones están dadas para una guerra comercial sin precedente por la primacía en el sector.

 

Nokia y Finlandia: la historia



Finlandia es un país escandinavo, vecino de Suecia y Rusia, que cuenta apenas con poco más de cinco millones de habitantes. Territorio colonizado por los suecos y, al final de las guerras napoleónicas por el Imperio Ruso, en 1917 proclamó su independencia aprovechando la coyuntura de la Revolución Bolchevique. Sin embargo, en víspera de la segunda guerra mundial, la Unión Soviética de Stalin encabezó una contienda contra Finlandia, a la que despojó de la tercera parte de su extensión territorial en un “corrimiento de fronteras” que en mucho recuerda la pérdida de más de la mitad del espacio geográfico mexicano a manos de Estados Unidos tras la Guerra de 1847.
                                                                                                                                                                                                                                                                          
Al finalizar la segunda guerra mundial, Finlandia fue obligada a suscribir el Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua en 1948 con la Unión Soviética. Este tratado, de hecho, limitó la soberanía finlandesa y propició que se acuñara el término de finlandización, que a menudo es empleado para referirse a una situación de soberanía restringida. La finlandización impidió que Helsinki se beneficiara del Plan Marshall que el gobierno estadunidense otorgó a la mayor parte de los países de Europa Occidental para apoyar su reconstrucción en la posguerra. Asimismo, evitó que Finlandia se incorporara a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y a la integración europea. El tratado fue abrogado hasta 1993 por el Presidente ruso Boris Yeltsin, situación que implicó la devolución de una parte sustancial de la soberanía a los finlandeses, quienes, ni tardo ni perezosos, se incorporaron a la Unión Europea (UE) en 1995 y actualmente participan en la creación de la moneda comunitaria (el euro) e intentan lidiar con la tiranía de la vecindad que le plantea la geografía respecto a la convulsa Federación Rusa.

Esta breve semblanza histórica es necesaria para contextualizar el desarrollo de la empresa Nokia, nacida en 1865 con características muy distintas a las que tiene hoy en día. De hecho la compañía vio la luz cuando Finlandia era parte del Imperio Ruso, a iniciativa de un ingeniero de nombre Fredrik Idestam, quien estableció una fábrica de pulpa de madera para la producción de papel en el sur del país. La compañía, a la que bautizó como Nokia, tuvo un gran despunte debido a la ola industrializadora imperante en toda Europa, misma que elevó el consumo de papel y cartón. Alrededor de la fábrica se establecieron asentamientos humanos, y a esa comunidad también se le denominaría Nokia.

Fue tal la prosperidad de la empresa, que Idestam muy pronto estableció una red de ventas y los productos de Nokia fueron exportados primeramente al Imperio Ruso y más tarde al Reino Unido y Francia. Hacia la década de los 30, ya en el siglo XX, habiendo obtenido Finlandia su independencia, China se convirtió en un importante socio comercial del consorcio escandinavo.

Nokia experimentó una expansión horizontal productiva debido a múltiples circunstancias. En 1898, una fábrica finlandesa de caucho empezó a manufacturar zapatos. Ésta empresa se convirtió en vecina de Nokia cuando dos de los ejecutivos de la industria del caucho decidieron establecerse cerca de la fábrica de cartón por considerar que la disponibilidad de energía hidroeléctrica en la zona era muy amplia. Hacia la década de los veinte, los fabricantes de caucho empezaron a utilizar el nombre Nokia como marca. Además de fabricar calzado y llantas, la compañía comenzó a producir también partes industriales derivadas del caucho, gabardinas, alfombras, pelotas y juguetes.

Mientras tanto, hacia 1912 una compañía de cables se estableció en el centro de Helsinki. Los cables eran demandados ante la creciente necesidad del envío de transmisiones con el desarrollo de las redes telegráficas y telefónicas. Con unos cuantos empleados, la empresa creció rápidamente y tras la segunda guerra mundial, comenzó a exportar al mercado soviético, en tanto las ventas a las naciones occidentales experimentaron un despunte en los sesenta.

Ésta empresa fue adquirida en su mayor parte en 1922 por los productores de caucho y la propiedad de los tres consorcios empezó a girar en torno a una sola administración. Finalmente en 1967 las tres empresas se fusionaron para formar el Grupo Nokia.

El involucramiento de la empresa en el ramo de las telecomunicaciones se produjo en 1960, con la creación del departamento de electrónica de la compañía de cables. En 1962, el consorcio se abocó a las radio-transmisiones. La incursión en el sector fue muy afortunada para la empresa, porque en ese tiempo la tecnología de los semiconductores estaba saliendo de los laboratorios para aplicarse a la industria en el mundo real.



Hacia 1967 fue introducido el sistema de modulación de códigos por pulsos, el cual incrementó sustancialmente la capacidad de los cables telefónicos. Dos años después, el Grupo Nokia se convirtió en la primera empresa en introducir el sistema de pulsos y se colocó a la vanguardia de sus competidores. Tan fue así que en los 70, con el desarrollo de las transmisiones por micro-ondas, Nokia exportó equipos de transmisión a Suecia, la Unión Soviética y más tarde al resto del mundo. Entre sus clientes figuraban importantes consorcios de industrias como la petrolera, el gas y las ferroviarias. Para ese tiempo los radio-teléfonos –precursores de la telefonía celular- ya eran una realidad. Creados en 1963, fueron utilizados, en sus orígenes, por el ejército y otras autoridades, así como para proporcionar servicios de emergencia.

Una de las innovaciones tecnológicas más importantes ha sido la digitalización de los servicios de telecomunicaciones. Hacia los setenta, la mayor parte de la telefonía era electromecánica, con conmutadores analógicos y no existía un consenso en torno al empleo de la tecnología digital. Fue aquí donde el Grupo Nokia corrió el riesgo de incursionar en el terreno de la digitalización y creó el sistema DX 200, que se convirtió en la plataforma de los conmutadores y que a la fecha sigue siendo la base de la telefonía fija y móvil del consorcio finlandés.

En la creación del DX 200, el Grupo Nokia decidió emplear el lenguaje de computación a alto nivel y microprocesadores Intel, innovaciones que probaron ser decisivas en el objetivo central de la iniciativa, que era el desarrollo modular. Así, el DX 200 crece por añadidura de más computadoras en paralelo, con lo que el usuario estaría en posibilidad de iniciar operaciones con un pequeño conmutador al que le puede ir agregando mayor capacidad conforme a sus necesidades. Ello habla de la flexibilidad de ésta tecnología, que ya en los noventa se había convertido en un éxito mundial.

Nokia tiene su sede en Keilaniemi, Espoo, que es una ciudad muy cercana a la capital finlandesa, Helsinki. Tiene 128 445 empleados en unos 120 países del mundo, en tanto sus productos se comercializan en 150 naciones. En el año 2008, los ingresos de la empresa ascendieron a 50 mil 700 millones de euros y los finlandeses en diversas encuestas consideran que Nokia es la mejor empresa de su país, y el mejor empleador/patrón. La revista Fortune en su edición correspondiente a 2009 sobre las 500 principales empresas del planeta, ubica a Nokia en la 85ª posición. La misma publicación concede que la multinacional finlandesa está en el 42º lugar entre las corporaciones más admiradas del mundo, también en 2009. En el 2004, Nokia representaba el 3. 5 por ciento del producto nacional bruto (PNB) de Finlandia y era responsable del 25 por ciento de las exportaciones del país en 2003.


Competitividad e innovación



Algo que distingue a Nokia de otros consorcios especializados en las telecomunicaciones es su capacidad competitiva y de innovación. Nuevamente aquí para entender la dinámica de la empresa, hay que remitirse a las características del mercado finlandés, el cual ha permeado sus estrategias al alentar la competencia. Recuérdese que en el caso de otros países europeos, en los 60 y los 70, los conmutadores eran comprados a proveedores nacionales, y los gastos de investigación y desarrollo estaban en manos de unas cuantas empresas.


En contraste, en el mercado finlandés las redes de telefonía local fueron establecidas hacia 1880 y ninguna de ellas adquiría su equipo de proveedores nacionales. Al incorporarse a la dinámica de las telecomunicaciones, Nokia hubo de responder a los requerimientos de sus clientes, lo cual llevó a la empresa a innovar en sus productos y servicios. El efecto de éstas políticas puede medirse en la disponibilidad de tecnología en materia de telecomunicaciones para la sociedad finlandesa. Alrededor del 98 por ciento de la población cuenta con, al menos, un teléfono móvil y el 58 por ciento tiene acceso a internet en sus domicilios particulares.


En los 70, las autoridades finlandesas en materia de telecomunicaciones, aprobaron una legislación, similar a la implantada en Suecia, para establecer la telefonía móvil en los automóviles, la cual estaría conectada a la red pública. En los siguientes meses, los demás países nórdicos desarrollaron iniciativas similares, sobre todo al reconocer que los sistemas de telecomunicaciones de cada uno de esos países no estaban conectados con los de los demás. No existía el roaming, como se le conoce hoy en día, y entonces se llegó a la conclusión de que sería necesario desarrollar una red común con estándares afines.


Así, en 1981 nació el servicio nórdico de telefonía móvil que utilizó 450 Mhz y que fue el primero en el mundo en establecer la telefonía celular entre diversos países, además de que fue muy exitoso. En el transcurso de esa década, otros países europeos y del resto del mundo siguieron los pasos de los nórdicos, a la vez que Nokia ya estaba abasteciendo de teléfonos con otros estándares a Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia.

 
En 1982, Grupo Nokia produjo el primer sistema de telefonía celular móvil, denominado Senator. La demanda por éste producto creció y fue necesario crear conmutadores, equipos de transmisiones y estaciones de base para garantizar sus operaciones. Las especificaciones de los nuevos estándares fueron publicitadas y licitadas en una apertura a la competencia internacional.


En 1984 fue introducido al mercado el Mobira Talkman, que fue el primer teléfono portátil. Tuvo una notable demanda en los mercados nórdicos y ello llevó a Nokia a tener nuevos clientes, incluyendo los estadunidenses y los británicos. La necesidad de contar con teléfonos de más fácil manejo y transportación, derivó en innovaciones tecnológicas que fueron muy notorias en los tamaños y el peso de los mismos. Así, por ejemplo, mientras que el Senator lanzado al mercado en 1982 pesaba 9. 8 kilogramos, el Mobira Talkman pesaba menos de 5 kilogramos, esto es que, en un período de dos años se logró reducir el peso del teléfono a la mitad. En 1987, Nokia introdujo un nuevo modelo, el Mobira Cityman que pesaba 800 gramos con la batería. Diez años más tarde, cuando fue introducido a los mercados internacionales el Nokia 3110, éste pesaba apenas 146 gramos con todo y batería.


Los costos de los teléfonos portátiles también han disminuido. El Mobira Cityman tenía un precio, en 1987, de 24 000 marcos finlandeses (o bien 3 726 dólares, o alrededor de 50 300 pesos). Pese al elevado costo, la demanda era tan alta que literalmente los clientes arrebataban el producto a los proveedores. En la actualidad, un teléfono celular rudimentario de esta empresa, se puede conseguir en México por 300 pesos (22 dólares).


Otro aspecto a ponderar es la socialización de la telefonía móvil, misma que ha sido posible gracias al abatimiento de costos y a la tecnologización del producto. Hacia 1991, el teléfono móvil era considerado como un producto para élites y para los llamados yuppies, y existían alrededor de 15 millones de usuarios de estos artefactos en todo el mundo. Hacia 1996, la cifra de usuarios ya ascendía a 135 millones. El Banco Mundial estima que en 2007 había 1 100 millones de líneas telefónicas fijas en el planeta, en tanto la cantidad de teléfonos móviles era de 3 300 millones –o sea que presumiblemente estaban en manos de más de la mitad de la población mundial-, esto es, en una proporción de 3 a 1. El mercado de más rápido crecimiento para la telefonía móvil se localiza en los países en desarrollo, si bien en ciertas naciones africanas su expansión no es tan acelerada.

 

Una de las razones por las que la telefonía móvil se expande con tanta rapidez en las naciones pobres es porque la tecnología inalámbrica se puede instalar más fácilmente y con menores requerimientos de infraestructura que la telefonía fija. Así, el 70 por ciento de los usuarios de la telefonía móvil a nivel mundial se localiza en los países en desarrollo.

 

En el caso de Nokia  y a la luz de los cambios descritos, la empresa ha vivido una rápida transnacionalización si se toma en cuenta que en 1986 el 41 por ciento de sus ventas se concentraba en Finlandia, para, diez años más tarde colocar ahí sólo el 6 por ciento. Simultáneamente, la conquista de nuevos mercados fue rápida y dramática. En 1986 los mercados en el continente americano y en Asia-Pacífico no eran importantes, en tanto en 1996 Nokia ya colocaba el 16 y el 22 por ciento de sus ventas totales en esas latitudes respectivamente. Su éxito en el mundo era tal, que justo a mediados de esa década, enfrentó una crisis de sobre-demanda que llevó a la empresa a trabajar arduamente en su logística, misma que hasta el día de hoy le da una enorme ventaja respecto a sus competidores. También en esa década, la empresa tomó la decisión de dedicarse exclusivamente al rubro de las telecomunicaciones, vendiendo su participación en electrónicos de consumo, cables, caucho y otros productos. El Grupo Nokia, como tal, desapareció a favor, simple y llanamente, de Nokia. Con todo, en agosto de 2009, la empresa decidió reingresar al mercado de las computadoras personales con su Nokia Bootleg 3G.

Nokia y la política


Como suele suceder en toda gran empresa exitosa, acontecen situaciones polémicas, como la que tuvo lugar en 2008 cuando Nokia y Siemens abastecieron a la empresa estatal de telecomunicaciones de Irán con tecnologías de espionaje, presumiblemente para que el gobierno pudiera interceptar las comunicaciones de los usuarios realizadas vía internet a un nivel sin precedente. Con esta tecnología, las autoridades iraníes podían no sólo bloquear las comunicaciones entre los usuarios, sino también rastrearlas e, inclusive, modificarlas con fines de censura y control.

 

Como se recordará, buena parte del 2009 transcurrió en Irán en medio de protestas tras los comicios presidenciales, luego de los alegatos de fraude de parte del gobierno de Mahmoud Ahmadinejad. Pues bien, hacia junio de 2009 se supo a través de diversos medios internacionales, que las conexiones a internet en Irán habían disminuido su velocidad a un 10 por ciento de la que solían tener, situación que se atribuye a la posible intervención de las autoridades para monitorear y controlar las protestas.

 

En un comunicado conjunto, Nokia y Siemens declararon que la tecnología suministrada a Irán posibilitaba únicamente el monitoreo de llamadas de voz y negaron que ese suministro incluyera capacidades para manipular las comunicaciones de los usuarios. Sin embargo, los usuarios iraníes y también en otros países donde había simpatizantes con quienes denunciaron el fraude electoral, decidieron boicotear la compra y el uso de los teléfonos de Nokia. Por lo menos en Irán sí cayeron las ventas de productos y servicios de Nokia.

Los desafíos


La logística y las economías de escala son dos de los grandes aciertos de Nokia que lo hacen prevalecer sobre sus rivales. Pero la situación puede cambiar rápidamente en un futuro cercano. En Estados Unidos, por ejemplo, Apple  y RIM tienen supremacía sobre Nokia en el terreno de la telefonía inteligente. En octubre de 2009, Nokia demandó a Apple argumentando que el consorcio de la manzana mordida había usado 10 de las patentes de la empresa finlandesa en materia de comunicación inalámbrica, incluyendo la transferencia de datos. En diciembre, Apple respondió rápidamente acusando a Nokia de 11 violaciones a sus patentes y los abogados de la empresa señalaron que otras compañías deben competir contra Apple creando, no robando inventos. Nokia, furiosa, recurrió, también en diciembre, a la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (US International Trade Commission) para pedirle que, en vista de que Apple ha robado patentes a la empresa finlandesa, entonces la Unión Americana debe prohibir la importación de diversos productos de Apple, incluyendo el iPhone, las Macs, y el iPod. Como era de esperar, el pasado 10 de enero, Apple contrademandó a Nokia, también ante la citada comisión, aunque los detalles de la querella, en el momento de escribir estas líneas, no se habían dado a conocer. Para muchos en Estados Unidos, estos dimes y diretes entre las dos empresas, corroboran que Nokia ha sido derrotada en ese mercado. Sin embargo, parece muy arriesgado hacer una afirmación en ese sentido.

 

Nokia coloca en el mundo más teléfonos que Apple (sus ventas anuales son, para el primer caso, de 57 mil millones de dólares frente a 37 mil millones), aunque las utilidades son menores para Nokia. En el 2007, las utilidades del gigante finlandés medidas en función de su participación en el mercado eran de 64 por ciento, pero dos años más tarde habían caído a 32 por ciento. Ese, sin embargo, no es su problema más grave.

 

Como empresa, Nokia está muy consolidada en aspectos de hardware. El problema es que la telefonía inteligente requiere mucho software, o bien, servicios. Por ejemplo, un teléfono de Nokia debe contar con el software apropiado para que sea compatible con los usuarios de los productos de Apple, RIM  y Google. Claro que la empresa finlandesa antes que cualesquiera de sus rivales, se anticipó en materia de software y servicios y desde 2007 creó Ovi, por lo menos un año antes que la App Store, y un poco después adquirió Navteq, que le permite ofrecer el servicio de mapas digitalizados a sus clientes. Más tarde –y en México tuvo mucho éxito, Nokia lanzó al mercado un teléfono denominado Comes With Music que a través de un convenio con Universal, posibilita que los adquirentes bajen durante un año a su teléfono y su computadora, todas las canciones que deseen de ese catálogo y una vez transcurridos los 12 meses, los usuarios pueden quedarse con esas canciones.

 

Claro que Nokia debe apresurar el paso y lo está haciendo. El año pasado la empresa se propuso realizar cambios profundos, entre los que se incluye el énfasis en los servicios que requiere un teléfono inteligente. Asimismo, Nokia sabe que la telefonía del futuro recaerá en artefactos ambientalmente amigables, versátiles, que puedan ser transportados con facilidad debido a su peso y características, etcétera. En este sentido, el proyecto Morph parece ser la respuesta.

 

El Morph, cuyas asombrosas características se pueden conocer en un video disponible en la página de Nokia (http://www.nokia.com/about-nokia/research/demos/the-morph-concept/video) es una maravilla tecnológica desarrollada por el Cambridge Nanoscience Centre de Londres y el Nokia Research Centre, y que se perfila como el teléfono inteligente más revolucionario, teniendo, entre otras características, la posibilidad de doblarlo y convertirlo en pulsera; es repelente a los líquidos; se recarga con energía solar; utiliza tecnologías transparentes; cuenta con sensores integrados que permiten medir las condiciones ambientales que rodean al usuario; y hasta se mimetiza con colores y texturas para “combinar” con la ropa y los accesorios de quien lo porta. El teléfono ya fue presentado en una exposición dedicada a las nuevas tecnologías en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 2008 y está basado en la nanotecnología.

 

La competencia entre las grandes empresas de las telecomunicaciones se antoja difícil y sólo los mejores sobrevivirán. Es como lo que le pasó a las empresas fabricantes de computadoras, las que debieron evolucionar del hardware al software y las que no lo lograron, hoy ya no existen. Claro que Nokia se ha distinguido por sobreponerse a la adversidad. Pero falta ver cómo responderán sus adversarios.

 


Para el Grupo Nokia México es un mercado en expansión muy importante. En éstas latitudes sus competidores son consorcios como Motorola y Ericsson, cuyos productos cuentan con una amplia aceptación entre los consumidores. Parte de la competencia feroz que enfrenta en el mercado mexicano, Grupo Nokia ha tratado de compensarla con una agresiva presencia en América del Sur, especialmente en Argentina, Brasil y Venezuela. Sin embargo, la recuperación del mercado mexicano tras la crisis de 1995 (que se ha traducido, entre otras cosas, en una creciente demanda de teléfonos celulares), y la dinámica que ha generado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) especialmente en el ramo de las telecomunicaciones, alertan respecto al desarrollo de nuevas estrategias de expansión de las actividades del consorcio finlandés en México.


Visite también las siguientes páginas electrónicas que contienen mayor información sobre Nokia, sus logros y desafíos:

El concepto
Morph

Nokia: Informe de Responsabilidad Corporativa 2003

Nokia gana disputa por patentes con IPcom en el Reino Unido

Apple contraataca y demanda a Nokia en su disputa por las patentes de iPhone

La era smartphone: el teléfono de Google y el resto

Bears at the door

Google's smart phone. Phony war

Mobile phone culture

Smart phones. Dial L for lawyer

Recomendaciones:

María Cristina Rosas  (X-XII 2002), "El comercio internacional, la responsabilidad corporativa y los derechos humanos: ¿una vinculación necesaria?", en Problemas del desarrollo, Vol. 33, No. 131, pp. 189-217, también disponible en http://www.ejournal.unam.mx/pde/pde131/PDE13106.pdf

María Cristina Rosas (22 de enero de 2001), "La historia de Nokia", en Net. El medio de las telecomunicaciones,Volumen 5, número 119, pp. 10-11.

Dan Steinbock (2010), Winning Across Global Markets: How Nokia Creates Strategic Advantage in a Fast -Changing World, London, Jossey-Bass.

Christian Lindholm y Turkka Keinonen (2003), Mobile Usability: How Nokia Changed the Face of the Mobile Phone, New York, McGraw-Hill Professional.

Michael Latanzzi (2006), World goes mobile: Nokia's Lessons from the leading age, New York, Wiley.




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