" Juzgará
con justicia a los humildes y salvará
a los hijos de los pobres;
aplastará también a sus verdugos": Sal
72,4.
"Sin
embargo, eran nuestras dolencias las que
él llevaba, eran nuestros dolores lo que le pesaban
y nosotros lo creíamos azotado por Dios,
castigado y humillado. Ha sido tratado como culpable
a causa de nuestras rebeldías y aplastado
por nuestros pecados. El soportó el castigo
que nos trae la paz.Fue maltratado y él se humilló
y no dijo nada, que fue llevado cual cordeo al matadero
como una oveja
que permanece muda
cuando la esquilan": Is
53,4-5.7.
"¿No
saben cuál es el ayuno que me agrada?
Romper las cadenas injustas, desatar las amarras
del yugo, dejar libres a los oprimidos,
y romper toda clase de yugo": Is
58,6.