"Yo bendigo a mi Dios que me aconseja, mi conciencia
me instruye aun de noche; pongo siempre al Señor
ante mi vista; porque a mi lado está, jamás vacilo":
Sal
16, 7-8.
"Pidan
con fe, sin dudas, porque el que dude
se
parece a las olas del mar que se levantan y agitan
según el viento. Un hombre así, que no espere nada
del Señor, el hombre interiormente divididido será inconstante
en todos sus caminos": St
1, 5-8.
"Así
pues, hermanos míos muy amados,
sigan firmes y no se dejen extraviar.
Progresen siempre en la obra del Señor sabiendo
que él no deja sacrificios sin premio": 1Cor
15,58.
"Sean
valientes y firmes!, no teman ni se asusten
ante ellos, porque Yavé tu Dios marcha contigo
no te dejará, ni te abandonará": Dt
31,6.