"Robustezcan
las manos débiles y afirmen las rodillas
que se doblan. Díganles a los que están asustados:
Calma, no tengan miedo, porque ya viene su Dios
a vengarse, a darle a ellos su merecido;
el mismo viene a salvarlos a ustedes": Is
35, 3-4.
"En
el amor no hay temor. El amor
perfecto
echa fuera el temor, pues el temor mira al castigo.
Mientras uno teme no conoce
el amor perfecto": 1Jn
4,18.
"No
temas, pues yo estoy contigo, no mires
con desconfianza, pues yo soy tu Dios
y yo te doy fuerzas, yo soy tu auxilio
y con mi diestra victoriosa te sostendré.
Porque yo, Yavé, tu Dios, te tomo de la mano
y te digo: No temas, raza de Jacob,
más indefensa que un gusano,
el Santo de Israel te va a liberar":
Is
41,10.13-14.