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Una famlia diseñada en el corazón y en el amor de Dios

 

Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. Juan 9:33

 

Nuestro Apóstol y padre espiritual

Dr. Rony Chavés

Diciembre de 2007

De un llamado mundial entre 500 ministros de todo el orbe, es un privilegio haber recibido una invitacion personal del Dr. Apostol Rony Chaves para recibir su cobertura y el titulo de "hijo primogenito" junto con 70 ministros de varios paises, dandonos nuestra herencia ministerial y tomando el reto internacional de proclamar con poder el evangelio eterno a toda criatura.

 

TRAYECTORIA MINISTERIAL

 

El Apóstol Sergio Flores Morales nació en el D.F. Ciudad de México 31 de marzo de 1969 y desde muy niño Dios le enseño en sueños lo que seria el lugar a donde el ministraría y entregó su vida a Cristo a los 18 años de edad en 1989, conscientemente. El Apóstol Sergio es reconocido tanto en su estado como en diversas partes del país y es actualmente el Apóstol y Pastor General de la Red Apostólica Internacional Fuego Interior (RAIFI) en diversas partes de México por 12 años.

El Apóstol Sergio es un maestro, escritor y conferencista en el ámbito de la Guerra Espiritual Estratégica y maestria escatologica y sobre todo esto, impartir y enseñar el enamoramiento hacia la persona hermosa del Espiritu Santo.

Actualmente tiene treinta y nueve años y es casado una sola vez, con la Pastora Caty Suarez Valladares del estado de Guerrero, México y cumplirán en el año 2009, 22 años de casados y Dios le ha regalado tres hijos que sirven al Señor en su Ministerio: Emmanuel Josué (20 años), David Peniel (18 años) y Sergio Iván (16 años). Toda esta bella fa­milia sirve al Señor en su Iglesia.

Es Lic. En Diseño Grafico de profesión, la cual no ejerce desde 2004.

El Apóstol Sergio fue Presidente de la Fraternidad Ministerial Evangélica del Sur de Quintana Roo (FRAMES) es el Fundador y Director General del instituto Bíblico "Bajo  la Unción", Ministerio a través del cual ha desarrollado un trabajo excelente en más de 30 naciones de la tierra, edificando al pueblo de Dios con seminarios, conferencias y congresos de gran  impacto regional.  También es el Productor General de la Revista Electrónica Interesante con más de 12 mil suscriptores en 30 países

El hermano Sergio Flores fue llamado al Ministerio Pastoral el 14 de abril de 1994 y desde ese día sirve al Señor.

No se ha dedicado a la vida grafica desde el 2004 para dedicarse de lleno al ministerio. Su llamado al pastorado fue hecho por el Señor en 1989 y funge como Apóstol y Profeta desde mediados de principios del siglo XXI.

Es hijo ministerial del Dr. Apóstol Rony Chaves y es parte de los 70 Hijos Primogénitos a nivel internacional desde diciembre del 2007. Es con ese llamado Pastoral en la ciudad de Chetumal, Quintana Roo México, con el que ha recibido la mayor parte de su entrenamiento teológico.

 

 

Declaración de Fe

 

LA BIBLIA

Creemos que la Biblia contiene la palabra de Dios, inspirada divinamente sobre hombres de diversas épocas, posiciones sociales e intelectuales, que plasmaron lo inspirado en manuscritos originales, y ha sido compilada en los 66 libros desde el Génesis hasta el Apocalipsis.

 

Creemos que no hay inspiración para quitar o agregar al canon sagrado de estos 66 libros.

 

Creemos que es la guía de fe y conducta cristiana a seguir.

 

Creemos que contiene la realidad de la historia humana, así como la declaración profética de los acontecimientos futuros.

 

Creemos que será la base sobre la cual se ejecutará el juicio eterno para la salvación y posición del alma (Mt. 5:18; Jn. 10:35; II Ti. 3:16; II Ped. 1:21).

 

LA TRINIDAD

Creemos en la existencia de un DIOS UNICO, manifestado en tres personas, PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO.

Hay un solo Dios, pero en la unidad de la divina esencia hay tres personas co-eternas e iguales en todo, de la misma sustancia, pero distintas en la subsistencia. (Gn. 1:26, 3:22, 11:7; Dt. 6:4, termino ELOHIM; Is. 6:8, 48:12 y 16; 63:7 y 10; Mt. 3:16, 17; II Co. 13:13, 14; Ef. 2:18; I Ped. 1:2; Ro. 1:1-4.

 

LA SALVACION

Creemos que la salvación es otorgada por gracia, sobre la base de la fe (Ef. 2:8).

 

Creemos que el derecho de llegar a ser hijo de Dios, está sobre la base de recibir a Jesús y creer en su nombre (Jn. 1:12).

 

Creemos que la palabra de fe que predicamos es creer con el corazón y confesar con la boca (Ro. 10:10).

 

Creemos que la salvación no se pierde, mientras se mantenga la fe inicial que dio origen a nuestra seguridad de salvación (He. 3:6, 14).

 

Creemos que las personas que no creen en el hijo de Dios, ya han sido condenadas por no creer (Jn. 3:18).

 

EL BAUTISMO EN AGUA

Creemos en el bautismo de agua como una ordenanza de Jesucristo, y que debe ser realizado inmediatamente después de haber creído de todo corazón (Mr. 16:16; Hch. 8:36).

 

Creemos que el bautismo debe ser por inmersión total, figurando una sepultura (Ex. 14:29; Ro. 6:4.)

 

Creemos que la formula bautismal es la establecida por el Señor Jesucristo (Mt 28:19): "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". (Plena confesión de fe en cuanto a la trinidad de Dios).

 

Creemos que en el bautismo somos sepultados juntamente con Cristo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos, por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva (Ro. 6:4).

 

Creemos que el bautismo nos salva, no quitando las impurezas de la carne, sino como aspiración o petición a Dios de una buena conciencia, mediante la resurrección de Jesucristo (I Ped. 3:21).

 

EL BAUTISMO CON EL ESPIRITU SANTO

Creemos en el Bautismo con el Espíritu Santo con la señal de hablar en otras lenguas.

 

Creemos en Jesús quien nos bautiza con el Espíritu Santo y fuego (Lc. 3:16).

 

Creemos que el bautismo es dado sobre la base de creer y pedirlo por ser una promesa del Padre. (Hch. 2:38, 39).

 

Creemos en el hablar de otras lenguas que bien pueden ser desconocidas, o bien, conocidas aquí en la tierra, como señal del haber sido llenos del Espíritu Santo. (Hch. 2:2-4; 19:1-6).

 

Creemos que solamente aquellos que han sido lavados por la sangre de Cristo están en la posición de poder recibirlo (Jn. 14:17).

Creemos que el bautismo con el Espíritu Santo es la puerta para ingresar en la dimensión de los dones del Espíritu y ministerios del Señor, así como también a la bendición de alcanzar una vida abundante en la tierra.

 

LOS DONES DEL ESPIRITU

Creemos en el bautismo del Espíritu Santo y sus regalos manifestados en nueve dones sobrenaturales, detallados en la forma siguiente:

-          Tres dones de inspiración:

Mensaje en lenguas

Interpretación de lenguas

Profecía

-          Tres dones de revelación:

Palabra de ciencia

Palabra de sabiduría

Discernimiento de espíritus

-          Tres dones de poder:

Don de fe

Don de hacer milagros

Dones de sanidad


Creemos que cada uno de estos dones son regalos de Dios, mediante su Santo Espíritu con el fin de edificar a la Iglesia, y que son concedidos a creyentes nacidos de nuevo y ungidos por el Espíritu de Dios.

 

MINISTERIOS Y COBERTURAS

Creemos en la existencia de los regalos del hijo de Dios para su pueblo, denominados como dones ministeriales, que están funcionando hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del hijo de Dios -- a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Estos dones son gracias depositadas en vasos humanos que se denominan de la siguiente manera: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros.

 

Creemos que estos cinco ministerios primarios están en función en la actualidad y son constituidos por Dios, y no por designación humana. Estos ejercen la función de coberturas ministeriales sobre el cuerpo de Cristo.

 

Creemos que no debe haber oveja sin pastor y pastor sin cobertura apostólica.

 

Creemos que la cobertura de los ministerios auténticos del Señor ministran bendición, protección y orden dentro del cuerpo de Cristo que es su Iglesia (Is. 4:5, 6).

Establecemos la diferencia entre los salvos del Reino y la Iglesia del Señor, determinando que los aspectos de cobertura ministerial no influirán en la salvación eterna del creyente, pero sí en su función en el cuerpo de Cristo, si es parte del mismo.

 

IMPOSICION DE MANOS

Creemos en la ministración de la imposición de manos como en la época de la Iglesia del principio, para realizar los siguientes efectos:

-          Impartir sanidad (Mr. 16:18)

-          Bendecir (Mt. 19:15)

-          Delegar autoridad (Hch. 6:6, 7)

-          Otorgar el Espíritu Santo y sus dones espirituales (Hch. 8:17-19)

-          Respaldar llamados ministeriales (I Ti. 4:14)

-          Transferir autoridad presbiterial (II Ti. 1:6)


Creemos que en esta ministración se puede contaminar con pecados ocultos, por lo cual no se debe imponer las manos con ligereza (según I Ti. 5:22).

 

MINISTERIO ANGELICO

Creemos que los ángeles fueron creados por Dios, y pelean las batallas divinas y desarrollan funciones a favor de los que heredan la salvación. Dichas funciones pueden definirse como las ministraciones siguientes:

-          Confortan o fortalecen (Luc. 22:43, Mt. 4:11)

-          Sirven a Dios y a sus escogidos (He. 1:7, 14)

-          Protegen y cuidan (Mt. 2:13, 26:53)

-          Advierten (Mt. 2:13)

-          Muestran o Enseñan (no aspectos doctrinales) (Ap. 22:6, Zac. 4:1-6)

-          Dirigen en razón de servicio (Hch. 8:26)

-          Liberan (Hch. 12:7-11)

-          Traen mensajes de Dios y anuncian sus juicios (Gen. 19:1-13; Mt. 28:6)

-          Pelean las batallas en los aires (Dan. 10:13)

-          Adoran (Isa. 6:1-3; He. 1:6)

 

Creemos que hay rangos angélicos en razón de su función: Serafines, Querubines, Arcángeles, Ángeles.

 

SANTA CENA

Creemos que es una festividad o sacramento ordenado por Jesucristo en la que se recuerda su muerte y se anuncia hasta que el venga otra vez a la tierra.

 

Creemos que es un medio, o herramienta espiritual de bendición y corrección de parte de Dios para su pueblo, ministrando de acuerdo a la condición del creyente, bendición o disciplina en tres niveles:

-          Fortalecimientos/Debilitamientos físicos y espirituales

-          Sanidad o Enfermedades

-          Vida o muerte física.

 

Creemos que debe ser realizada con pan leudado que representa el cuerpo de Jesucristo, quien en la cruz, cargo nuestros pecados y llevo nuestras enfermedades, así como con vino que representa la sangre del Señor o el nuevo pacto en su sangre, que nos permite entrar en la ministración y derramamiento del Espíritu Santo (Mt. 26:26, I Co. 11:23-30).

 

JUICIO ETERNO

Creemos en el juicio que se efectuará sobre todos los hombres al final de la historia humana, donde todos serán resucitados para dar cuentas delante de Dios según sus obras mientras estuvieron en el cuerpo, denominándose este juicio "El juicio del gran trono blanco."

 

Creemos que este juicio se efectuará sobre lo escrito en "libros de obras" y el "libro de la vida" (Ap. 20:12).

 

Creemos que un juicio previo se efectuará solo con el pueblo de Dios, para retribuir sobre posiciones y galardones, denominándose este juicio "El tribunal de Cristo", juzgándose según lo que se haya hecho en el cuerpos sea bueno o malo (II Co. 5:10; Ro. 14:10).

 

Creemos que el juicio de salvación se efectúa en el tiempo en que cada individuo escucha la palabra del Señor, y que cada persona según su escogencia elige su destino eterno (Jn. 3:18).

 

Creemos que el Señor Jesucristo vendrá personalmente a la tierra por segunda vez, ya sin relación con el pecado, manifestándose literalmente a todo ser viviente con el fin de imponer su Reino Milenial y dar retribución a los que no creyeron (He. 9:28; I Ts. 4:16; II Ts. 1:7; Hch. 1:11; Jn. 14:3).

 

REINO MILENIAL

Creemos que en esta tierra se efectuará un periodo de mil años de justicia y paz, bajo el gobierno de nuestro Señor Jesucristo, con sede de mando en Jerusalén, en el cual Satanás será atado. La maldición será quitada y un tiempo de paz duradera disfrutaran las naciones que hayan sido salvas de los juicios divinos realizados en la gran tribulación.

 

Creemos que en este tiempo toda la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Dios.

 

REINO ETERNO

Creemos que el final de todas las cosas será cuando el hijo de Dios, Jesucristo, entregue el Reino a DIOS EL PADRE, para iniciar la era de un reino eterno, donde DIOS SERA TODO Y EN TODOS (I Co. 15:28).

 

 

QUE ES COBERTURA APOSTOLICA 

 

Saludos en el Nombre Maravilloso de Jesús

 

Esta carta-enseñanza la he recibido del Apóstol Rony Chaves para entender y aprender más sobre el trabajo de cobertura y paternidad apostólica que debo de ejercer, lo transmito a ustedes para que al igual que yo, lo pongamos en práctica en las ovejas-discípulos que el Señor puso en nuestras manos.

 

Apóstol Sergio Flores

 

La cobertura espiritual es algo muy serio y que ha sido muy tergiversada en los últimos años en la Iglesia del Señor; por lo tanto enviaré 2 o 3 estudios sobre la misma para entender lo que es la cobertura.

 

LA COBERTURA ESPIRITUAL

 

La compresión y visión del plan de Dios que se tenga, hace que los llamados a cumplir crezcan en lo que concierne a la unción o autoridad para efectuar dicha encomienda Jesucristo hombre es quien ha tenido la mayor visión de la obra de Dios en toda la historia del hombre; por lo tanto, la Escritura Santa afirma que ?en Él habita toda la plenitud de la Deidad? (Colosenses 2.9) y que por la visión que tuvo  y la encomienda gloriosa que debía cumplir, le ungió Dios con poder (Lucas 4:16-21).

 

Al cumplir a cabalidad el plan de Dios, le fue dada toda autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18).

 

Notemos que Jesús es llamado en la Escritura el Apóstol de nuestra fe (Hebreos 3.1). El tenía visión y con ella unción.

 

Debemos recalcar que Jesucristo no vino a levantar obras, sino Su obra, Su Iglesia, no hecha por las manos del hombre, sino por el Espíritu Santo. Si aclaro que aunque un apóstol es llamado a cumplir en muchos casos la orden divina de ir abriendo y consolidando congregaciones a lo largo de los pueblos, lo cierto es que el Cristo de la Gloria tuvo un galardón como Apóstol Máximo de la Iglesia al venir como Enviado del Padre, con una visión clara de Su obra, con una Unción propia de aquél que es comisionado del cielo y para cumplir esa visión y consumarla plenamente. Aleluya.

 

De ahí que para el presente estudio diremos que la Unción que se movió en Jesús dependió en gran manera del llamado de Dios para El aquí en la tierra; de la claridad que había en El acerca del propósito de Dios y de su obediencia a la Palabra Divina para estar en el momento preciso y lugar indicado para consumar Su obra. He aquí el por qué de su unción extraordinaria.

 

Necesario es recordar un pasaje sencillo pero lleno de profundidad. Filipenses 2:5-11 donde la Escritura enseña que ?El se despojó de ser igual a Dios y no le tuvo como algo a lo cual aferrarse?, sino que por causa del hombre, para salvarle y redimirle, y por sobre todo el plan de Dios, ?se sujetó hasta la muerte, fue obediente hasta lo sumo y habitó bajo la cobertura y abrigo del Altísimo? (Salmo 91), no haciendo su propia voluntad sino la del Padre. Aleluya.

 

Esto significa que el Hijo de Dios no se movió haciendo uso de los poderes que como Dios podía utilizar, sino que se manifestó en la carne, humillándose a la condición de hombre; es decir, de criatura, para que en su humillación el Padre pudiera cumplir sus planes, dejándose guiar sólo por el Espíritu Santo. Amén.

 

Jesús como Enviado o Ungido, tuvo visión clara.  Pero también tuvo la cobertura del Padre, esto por cuanto fue obediente a la Palabra y se sometió a las directrices divinas, de ahí su poder y unción extraordinaria. ¡Gloria a Dios! Como consecuencia, Dios le cubrió con su Sombra Omnipotente. La unción divina sobre un hombre está íntimamente relacionada a la visión que él tenga de la obra de Dios y Su plan para ella. Además, se relaciona muy estrechamente al sometimiento que ese hombre tenga ante esa visión divina.

 

Unción implica tener visión y tener visión y unción implica necesariamente estar bajo autoridad espiritual. Estar bajo autoridad implica estar bajo cobertura espiritual y tener la protección o cobertura espiritual. Amén.

 

Lamentablemente en nuestros días modernos, la visión del Padre Celestial, expresada gloriosamente a través de Jesucristo y proclamada luego por los apóstoles y profetas de la Iglesia Primitiva, visión de una sola obra: Su Iglesia, Su Esposa, ha sido suplantada por visiones localista u organizacionales. Esto ha implicado que muchos ministros hayan dejado de lado aspectos fundamentales de la Biblia, como la Unidad del Cuerpo, la Comunión y respeto entre los mismos hermanos, el apoyo y la ética entre los diversos ministerios del Señor, e inclusive han dejado el amor y cariño fraternal, para cumplir sus plantes terrenos de conquista y expansión denominacional. Se ha cambiado la Visión maravillosa de Dios, por visiones humanísticas de nuestros ?apóstoles modernos?.

 

Pero glorias sean dadas a Dios por hoy Su Espíritu Santo está poniendo en hombres y mujeres sencillos de Su pueblo la visión clara y precisa acerca de Su obra. El ha prometido moverse en pos de cumplir Su Palabra, y sin lugar a dudas lo hará. ¡Aleluya!.

 

Hombres de Dios, líderes organizacionales, volvamos los ojos al Padre y llevemos nuestras visiones particulares a la Visión poderosa del Omnipotente. Cuando decimos ?ungidos o apóstoles? hemos entendido según la Escritura, ministros al Cuerpo, enviado a edificar el Organismo vivo, la Iglesia.

 

Cuando decimos ?apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros?, entendemos según la Escritura que no son ellos ministros enviados y ungidos para edificar sólo a una organización o grupo particular, sino al Cuerpo de Cristo en todos sus miembros.

 

El Hombre de Dios debe ver la obra de Dios como Dios la ve, el ministro de Cristo debe conocer Su unción y a quienes ha sido enviado. Es el tiempo de romper las vendas y ataduras que imitan a los ungidos de Dios. Cuando entendamos que somos simples siervos, enviados y comisionados por Dios para conocer y cumplir Sus planes y no los nuestros, esta tierra será alcanzada por Su gloria. Amén.

 

Siervo de Dios, despierta a la realidad, tu visión en la obra de Cristo no debe ser localista, debes ver más allá de tu templo y tus cuatro paredes. Tu visión no debes ser partidista, debes dar más allá de tu nación. Depende de lo que mires y te muevas a alcanzar, así añadirá Dios la unción y con ello autoridad y enorme bendición. Aleluya. Entra en la gloriosa y universal visión de Dios. Aleluya.

 

ORFANDAD EN LA IGLESIA

 

?Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto?. (1 Reyes 19:19)

 

Uno de los mayores horrores que vive el cuerpo de Cristo es la ?orfandad de sus ministros?

 

La mayoría  podría identificar a aquel que le llevó a Cristo. Para algunos, el instrumento usado por Dios fue un hombre conocido, un gran evangelista o un predicador connotado.

 

Para otros, su guía espiritual fue un amigo sencillo, un pariente amoroso o quizás un simple desconocido, que les habló de Cristo en el autobús.

 

A este individuo llamamos normalmente, el ?padre espiritual?.A veces éste, es el mismo pastor donde nos congregamos por años; aleluya.

 

Lastimosamente, en un porcentaje altísimo, estos guías o padres espirituales, nunca tomaron conciencia de aquel nuevo nacimiento y no le dieron seguimiento al recién nacido en Cristo.

 

Al pasar de los años, cada uno se desarrolló como pudo según la misericordia divina.

 

Bajo denominaciones o grupos pequeños, los nuevos convertidos reciben doctrina y así van creciendo en pos de su llamado. Amén.

 

El que tuvo más bendición, tal vez se ubicó bajo la sombra de una buena iglesia y de un excelente pastor. Estos, son los menos, pero la mayoría creció en abandono absoluto en el plano ministerial y así fue entrando en su llamado ministerial, con algún conocimiento pero en total orfandad de ?padre apostólico ministerial?

 

Por más de veinte años ya, he viajado ininterrumpidamente a las Naciones del mundo en los cinco continentes de la tierra.

 

Cada año, ministro en más de treinta naciones y puedo ver muy cerca al liderazgo espiritual de los pueblos.

 

Con dolor debo decir que son muchos los pastores y ministros que están huérfanos.

 

Muchos sirven a Dios en sus denominaciones. Allí, estructuralmente tienen una aparente cobertura, tienen un supervisor o presbítero que les supervisa su trabajo, pero la mayoría, por no decir todos, se quejan de la ausencia de una relación de paternidad.

 

Por más de veinte años he ministrado en congresos y en reuniones de ministros. Cada año enseño y convivo en hoteles, estadios, gimnasios o grandes templos con más de doscientos mil ministros. Ellos se quejan de orfandad ministerial. Ellos afirman ser fieles  a su grupo, de pagar sus diezmos, pero también se quejan de no tener un verdadero padre en su ministerio que guíe sus vidas y les catapulte en su llamado a niveles mayores en la unción.

 

Tristemente la Iglesia moderna ha colocado hombres buenos en sus organizaciones  pero sin la ?unción apostólica de paternidad?.

 

Esto trae a veces mentes gerenciales extraordinarias, pero ayunos de amor paternal por los ministros de la agrupación.

 

Tenemos buenos gerentes de empresas evangélicas que nos hacen progresar y crecer, pero dejan solos a sus ministros. Tenemos supervisores o líderes ejecutivos que compran terrenos, edifican templos pero que no se preocupan  por edificar a sus hijos en el ministerio. Posiblemente, ellos sean buenos en la administración pero son carentes del amor de un padre que es parte inherente en el ministerio de un apóstol.

 

Penosamente la Iglesia, al carecer  de apóstoles maduros y verdaderos, tiene carencia de la cobertura o protección paternal para sus ministros.

 

Son docenas por país, los que tienen soledad ministerial y gran necesidad personal de tener una relación no tanto denominacional como de intimidad ministerial con un padre apostólico que les guiara a nuevas aguas del Espíritu.

 

Orfandad produce ineludiblemente inseguridad y ausencia de modelo para imitar.

 

Orfandad provoca alteraciones de personalidad, introversión, heridas no sanadas, dolor, complejos y a veces confusión e indefiniciones en la vida.

 

La orfandad en el plano humano natural crea vacíos de amor, de cariño, de enseñanza, de educación y de principios de vida.

 

En el ámbito espiritual es lo mismo. Cuando creces sin un padre verdadero o apóstol maduro que te guíe, creces inseguro, confuso, con mañas, con temor  e indefiniciones en el ministerio. Orfandad espiritual produce dudas, inseguridad en el llamado, precipitaciones y muchos errores que sin corrección  se vuelven parte  de nuestra conducta.

 

Orfandad produce ministros carentes de fe, muchas veces temerosos de asumir compromisos y retos divinos. Orfandad es dañina al ministro y al cuerpo, pues sus consecuencias se ministran y transfieren a la iglesia.

 

Orfandad es el flagelo de los ministros hoy, la mayoría no podría identificar a su padre en el ministerio. Ellos  no le conocen y casi la totalidad nunca han tenido uno.

 

La Nueva Reforma Apostólica del Espíritu Santo esta haciendo emerger a esos hombres y mujeres maduros y apostólicos  para cubrir la desnudez de la Iglesia  y traer del corazón del Padre, Su Paternidad  y Su Amor.

 

Apóstoles en esencia son padres en La Casa de Dios, tienen marcas, tienen hijos, tienen trayectoria y son ministros que imparten la vida del Espíritu a los que están bajo sus mantos.

 

Apóstoles maduros y sus coberturas de paternidad son la estrategia del Espíritu Santo para este tercer milenio.

 

Quiera Dios el hacer posible que los grandes líderes conciliares y denominacionales lo entiendan y les dejen fluir a los apóstoles en su medio.

 

Quiera Dios que los apóstoles genuinos lo entiendan y se dediquen a buscar a esos ?hijos del Reino? para tirar sobre ellos el manto de paternidad que los hará salir del último lugar donde trabajan, para caminar al lado de apóstoles y profetas que los guiarán en pos de su destino profético en Dios.

     

Orfandad en la iglesia; te profetizo como ungido de Dios, que te queda muy poco tiempo. Aleluya.

     

El Manto de Elías: El manto del Padre

 

Hay muchos ministros de Dios, quizás profetas del Altísimo como Eliseo, que están en el anonimato. Ellos tienen llamado genuino pero las circunstancias y los hombres les han colocado en lugares postreros. En ellos reposa la unción de Dios y los dones proféticos del Espíritu están, esperando ser activados por la impartición profética de los padres del ministerio, como Elías.

 

Ellos estarán en la yunta última, arando la tierra del Señor, hasta que aparezcan sus padres ministeriales y les suelten el manto profético y apostólico.

 

El manto de Elías, en el texto citado al principio de este capítulo, produjo en Eliseo un llamado al servicio profético. El manto de Elías sobre Eliseo lo sacó de atrás para estar al lado del padre profeta, lo llevó en pos de su destino profético. Aleluya.

 

El manto de Elías lo llevó a Eliseo a su discipulado apostólico y hacia la doble porción de la unción de su padre ministerial.

 

En nuestros días, Dios Padre, está sanando a la Iglesia de su mala relación con El. Por eso nos está dando a Sus apóstoles; quienes son padres que desatarán su manto sobre los hijos apostólicos  para sacarlos de su lugar de postración.

 

¡Que vengan los mantos Apostólicos!

 

BENEFICIOS DE UNA PATERNIDAD SANA

 

?Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

El le dijo: Cosa difícil  has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; más si no, no.

Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego apartó a los a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.

Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes.

Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas; y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías?. Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas; se apartaron a uno y a otro lado, y pasó  Eliseo.

Viéndolo los hijos de los profetas que estaban en Jericó al otro lado, dijeron: El Espíritu  de  Elías  reposó sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se postraron delante de él?. (2 Reyes 2:9-15)

 

La sociedad moderna es un  retrato de lo que sucede en el ámbito familiar.

 

Familias unidas forman comunidades, es decir, nuestra sociedad. La forma en que estas familias se forman  y viven, determina la forma en que  se comporta nuestra sociedad.

 

Vemos en la gente y en su forma de vivir, el impacto positivo o negativo de sus relaciones familiares.

 

Como un consejero pastoral de muchos años, y parte de una familia de pastores y líderes evangélicos, puedo afirmar sin temor a equivocarme que los males sociales de hoy, son el reflejo de malas relaciones interfamiliares.

 

Problemas crónicos de hoy, que son cada vez más evidentes, como el suicidio, la homosexualidad,  la drogadicción, el satanismo y la tendencia a la promiscuidad y el delito, son el resultado en un porcentaje altísimo, de una pésima dirección paternal y maternal de la familia.

 

Ausencia de padre o  madre trae nefastas consecuencias emocionales a los hijos en su crianza. Separación o divorcio de cónyuges, así como violencia doméstica o alcoholismo, afecta el desarrollo sano de los hijos.

 

Las estadísticas mundiales son alarmantes. La mayoría de los problemas sociales de hoy que arrastra la juventud, vienen de la disfuncionalidad de sus hogares. Paternidad mal ejercida trae consecuencias funestas a los hijos. Padres irresponsables, abusivos, violentos o adictos, afectan terriblemente a sus hijos.

 

Paternidad: El ministerio del Padre

 

El apóstol Pablo en el libro de Efesios, en el verso 15 del capítulo 3, establece que es en Dios Padre, en quien toma nombre, toda familia constituida, ya sea en le cielo o en la tierra.

 

Veamos dos versos importantes:

 

?Por ésta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos, y en la tierra?.  Efesios 3:14-15

 

El apóstol, quien usa la palabra patria para familia; nos quiere decir, potestad o  autoridad.

 

Esto implica que la patria potestad,  poder o autoridad familiar viene del Padre.

 

Nosotros podríamos hacer un cambio de palabras y escribir: ?De quien toma paternidad toda familia?. Lo anterior nos ayuda para comprender que la paternidad o autoridad familiar viene del Padre Dios. Paternidad es un don del Padre y es a la vez parte de lo que ministra Dios Padre a Su pueblo.

 

Así como Pablo establece en Romanos 13 que toda autoridad existente proviene del Padre, quien es el Poderdante  Máximo (dador de todo poder), así también la paternidad, o sea, el ejercicio de ser padre y tener la autoridad familiar, también vienen del ministerio del Padre.

     

El Ministerio del Padre, el del Hijo y del Espíritu Santo

 

Dios se reveló al hombre como un Dios Trino y Uno. Expresó su voluntad para salvar al hombre a través de un Dios Único y Verdadero, manifestado en tres Divinas Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

Dios, Jehová, Adoshem; se manifestó a Israel como Dios Único, no necesariamente como Padre. En el Antiguo Testamento, el trabajó para dejarnos en Israel la herencia del conocimiento  de la existencia de solo un Dios Creador y Omnipotente.

 

Pero en el Nuevo Testamento, con la aparición de Jesús, se nos reveló claramente como Padre. Ese Padre entregó un ministerio al Hijo y otro, ante la ascensión de Jesús a Su diestra, al Espíritu Santo.

 

El Padre dio al Hijo el Ministerio de la Reconciliación. Por eso es que el Hijo de Dios, Jesucristo, es el proveedor de todo don redentivo. Es Jesús el que ministra sanidad divina, justificación, redención y perdón de pecados. Es a través de Jesús, que el hombre es salvo y recibe vida eterna.

 

La relación con Jesús, trae vida nueva, eternidad, perdón y sanidad.

 

Es el Hijo, quien sana, salva, libera y justifica.

 

Todo lo redentivo de Dios está en Jesús. Pero si queremos algo concerniente a los dones de Dios o Su Unción, tenemos que relacionarnos con el  Espíritu Santo.

 

Dios dio al Espíritu Santo el Ministerio de la Impartición de los Dones y la Unción.

 

Es el Espíritu el que reparte dones como El quiere, y El es quien los opera. El unge y desata la llenura y el poder. Ese es Su Ministerio, pero el Padre se reservó el Ministerio de Paternidad, de la Autoridad y de la Cobertura.

 

Es a través de la relación con el Padre que recibimos los beneficios de Su Ministerio de la Paternidad, no de la del Hijo, ni de la del Espíritu.

 

El Padre llama a los hombres  ejercer ese ministerio de paternidad. El dio ese don al hombre de ser padre y de ejercer paternidad y autoridad familiar.

 

Según sea ejercida esa paternidad, así se beneficiarán los hijos o se perjudicarán.

 

Paternidad mal ejercida, abusiva, grosera o débil, afecta irremediablemente a los hijos.

 

Áreas de Influencias de la Paternidad

 

Hay algunas áreas en la vida de los humanos en que la paternidad bien o mal ejercida, deja una huella imborrable.

 

1-     Identidad

 

Cuando un padre ministra continuamente a su hijo con amor y ternura, declarando lo mejor sobre él; nunca tendrá éste, crisis de identidad. El no querrá ser otro, sino él mismo.

 

El estará bien con ser lo que es, sea hombre o sea mujer. Estará satisfecho  del plan de Dios para su vida y caminará firme en su llamado.

 

Padres que dañan en esta área a sus hijos provocan crisis en ellos; esos hijos nunca sabrán quienes son y andarán toda la vida buscando ser alguien; llamará la atención o hasta pueden desviarse en sus inclinaciones sexuales buscando identidad.

 

2-Autoestima

 

Un padre que valora a sus hijos y les trata bien, con palabras educadas y proféticas, eleva la valoración propia del hijo. El crecerá con un equilibrio emocional. Tendrá aceptación de sí mismo y no le afectará lo  mal que otros opinen de él. Su autoestima estará bien al recibir aceptación de su padre.

 

Lo contrario, palabras groseras, hirientes y un trato violento le rebajarán y le afectará en el futuro.

 

3-Seguridad Personal

 

La inseguridad, los complejos de inferioridad y la introversión dañina son el resultado de relaciones familiares truncadas, especialmente con los padres.

 

Un padre amoroso, positivo, animador y sobre todo muy bíblico y profético, estimulará a sus hijos. Ellos crecerán seguros de Dios y de sí mismos. El temor en ellos será derrotado.

 

4- Provisión

 

Padres son proveedores por excelencia. Sus hijos deben ver en ellos, modelos de  trabajo, de esfuerzo y de dedicación. Padres irresponsables, no proveedores, afectan el destino de sus hijos.

 

5-Cobertura o Protección

 

La gran tarea de un padre a diferencia de la madre es ministrar cobertura o protección a su familia. Tristemente hoy, el hombre ha olvidado su papel y ha desprotegido económica, física y espiritualmente  su casa.

 

Esto trae aflicción a los hijos y les deja a expensas de los adversarios sociales.

     

En el plano espiritual todo lo que he señalado es aplicable. ?padres espirituales y ministeriales?, deben ejercer paternidad responsable para traer sobre sus ?hijos de fe?, protección, provisión, seguridad personal, autoestima equilibrada e identidad.

 

En el ministerio, el Padre quiere ministrar esa Paternidad y Sus beneficios a los siervos de Dios, esto a través de apóstoles padres.

 

La Reforma Apostólica nos está dando esos padres que necesitamos para desatar el amor, seguridad y aceptación de Dios Padre a sus ministros. Apóstoles maduros son la estrategia del Espíritu hoy, para ministrar la Paternidad del Dios viviente y Padre Celestial.

 

Apóstoles son "Padres"

 

Paternidad es la característica más ignorada hoy por la Iglesia de sus apóstoles. Apóstoles son padres, hijos maduros de Dios, cuyo corazón está enfocado en el Cuerpo de Cristo y en su sanidad relacional. Apóstoles son padres a la Iglesia para sanarla de las heridas hechas en casa; ellos traen sanidad en la relación de los hijos de Dios y su Padre Celestial. Esta será la gran tarea presente del Espíritu y los Apóstoles del Señor, sanar la relación del pueblo con su Papá Dios. Amén.

 

Impartición y Doble porción del Espíritu

 

Apóstoles son ministros de paternidad, levantados por Dios en esta hora para traer sanidad a las relaciones familiares entre padres e hijos en los hogares y en la Iglesia. Esa unción apostólica de paternidad y madurez va a ser impartida a líderes enfermos y sanos, a hogares heridos y sanos.

 

Impartición es el mecanismo de Dios. Es desde lo más profundo del espíritu ungido de padres apostólicos que Dios tomará la unción y la transferirá  a los hijos. Esta Impartición y transferencia de la unción vendrá a través de palabras, de la imposición de manos de los mayores a los menores, de la profecía y también del espíritu al espíritu.

 

Esta es la Hora de Los Herederos. El Padre Dios les dará la doble porción del espíritu  de sus padres ministeriales a los que han sido leales, fieles y obedientes. Amén.

 

Apóstol Rony Chaves

A los Pies de Jesucristo

 

Por la antes escrito e intruido, estaré en contacto mucho mas con ustedes a través de visitas mensuales y por los medios electrónicos y escritos para enviarles enseñanzas de alto nivel, instrucción musical y recomendaciones de libros para su edificación. Las visitas serán de tiempo completo para la ministración de familias pastorales e impartición de dones espirituales. También estaré informándoles de eventos para la sana doctrina que se realizan en diversos puntos de la Republica y conexiones con diversos ministerios de alta bendición para su vida y las iglesias que Dios puso a su cargo.

 

Que el Eterno los enamore cada día más.

 

 

 

 SEMILLAS DE SABIDURIA

 :: El secreto de la oración es la oración en secreto

 :: Los verdaderos amigos son los ángeles que Dios envía para ayudarnos

 :: Somos lo que fue, hasta que aceptemos lo que queremos ser