los íntimos

                    Amor, amor, aquí nos encontramos.

                    Seda y Metal acércate a mi boca.

                                                Pablo Neruda

 

Una luna se desliza por su frente

y la imagen de los párpados se rompe

 

te descubro como a la primera metáfora

como a las diéresis de tu cuerpo

las madrugadas en que el amor

encierra una mañana luminosa

 

La noche es tibia

te descubro para cubrirnos

 

                     &

 

La humedad de la Habana

se resguarda en nosotros

 

por eso llego a ti

como el que tiene por primera intención trastocar las ropas

 

Con las manos así colmadas

no cejamos en desarmar el juego

y acudimos a los tapices nocturnos

la textura también ahora es propicia para naufragar ante su presencia

mas sólo vuelvo a hundirme en tus ojos

y el camino escogido desemboca en las lejanías de la zozobra

diferentes a las costas del pacífico

cuando en el último amanecer nos sorprendió allí la lluvia

 

diferentes

         como la ola y la caricia

a las lejanías perdidas en el malecón habanero

mientras pudimos aprender del otro amor


                                &

 

 Hablamos de humedades

como si quisiéramos tenderle un cerco al deseo

pero su presencia no empieza

con nuestras imágenes del Báltico

ni la memoria se nos queda en las esquinas de San Luis

 

¿Recuerdas la ciudad que nunca tendrá playas

abandonada para poder llamar entrañable a un anhelo?

 

Allí el deseo comenzó a ser doliente

                                      unas veces

y exuberante otras

allí la pasión maldijo a los arrepentimientos

y como en la ancestral leyenda de los amantes

tu sola y posterior lejanía

me llevó hasta las tormentas más íntimas

Los colores del Báltico te habitan

y las olas que alcanzan su ribera

se agazapan en tu cuerpo

La nostalgia ha sido consumada

porque nosotros conocimos aquellos parajes

al primer hastío de calles y cúpulas

en el inicio de nuestra plena confusión de orillas


                                    &       

 

Otra vez la noche

noche de obsesión para se encuadernada

         y la obsesión

como si fuera una irremediable y torpe aventura

 

Ahora la noche es una canción de negros

 

La noche nunca comienza igual aunque termine con un amanecer

La noche se inicia y concluye en los anhelos

La noche es la distancia misma

 

La noche   El poema

podría continuar con una tonada de amor

pero a la nota para abrir el cancel del día

le falta la tibieza de la ausente

 

                        & 

 

Tiene el sueño agobiado

el descanso tantas veces esperando casi con ternura

con una ternura imaginable

sólo si la mujer amada en incontables zozobras

y sosegados amaneceres

duerme al lado

 

ella reposa después del último anhelo del día

duerme

y el insomnio que ha comenzado a despuntar

no logra encaramarse en ella

 

El del dormir incauto

el de La Habana y la despedida como inhabitable fondo

el esperado en las tardes de México

el de los encuentros en las calles de Varsovia

         lanza sus miradas hacia la negra canción de afuera

 

escribe para la de cabello lánguido y manos de viento nocturno

para aquella de piernas largas

para la amante que se desnuda como si ya fuera el nuevo día

 

escribe

y la noche retrocede ante la de piel tranquila

cuerpo como mañana que no quiere izar los filos

 

escribe hasta componer una caricia largamente envejecida

 

No existen nombres para la que ha hecho descender este desvelo

tampoco para la que alcanzó a unirlo

Su magia duerme al costado izquierdo

 

Acá   una inquietud de palabras en voz baja

o de los altos días recorriendo cuerpos y diferentes calles

se agazapa el sueño

 

sabe que ya vienen los amaneceres de mujer tendida

y prefiere que la luz sea sorpresa

sólo para la que se ocultó entre sábanas

al negro canto que ya concluye


                            &

 

El olor a jardín sin muros

suele penetrar por las noches y acorralarnos

La lluvia entonces es menos necesaria

El dibujo enloquecido

que tú y yo hemos roto en algunas atardeceres

vuelve a empaparnos          llega

y se pierde en todos nuestros anhelos

y sólo por lo doliente del deseo

las tardes tienen un final mínimo

                   un tacto como de llovizna

 

La ropa es así el juego ya desarmado

y nosotros la exuberante penumbra

 

Un cartel sin colores

detiene aquí sus ruidos y sus luces

El olor comienza en los ojos de la intimidad

 

En estas noches eres toda hierba húmeda

y tu ternura va por la casa

mas el dulzor también llega desde las otras humedades

                                        desde una tarde gris

con intenciones consumadas hasta tu olor nocturno


                                    &

 

Llega una noche como de jóvenes

El atardecer fue los cuerpos distanciados apenas

Todo el día predijimos al suave saltimbanqui

que se presenta lejos ya de nuestras manos

 

de nuevo tendrá que consumarse

como uno más entre tantos

y tu cuerpo habrá sido el justo local

 

Otra vez el sueño quedará inconcluso

 

Fijamente cae la noche

Tomo tus manos                            Nos hacemos partícipes


                                &

 

La espuma

es la primera boca de  Varadero

y tu cintura la espina

Si insisto en que desearnos duele

es porque nunca hemos arrojado al mar las dichas muertas

y porque el Báltico es la mejor nostalgia

 

         Hemos mentido

pero jamás ante la tragedia

de ver cómo el trópico se acababa contra tus pies

 

         Hemos mentido

pero sólo para evitar el dolor de las noches nórdicas

para desearnos

            un poco como a los veranos quebradizos

 

Y en lo que hemos nombrado nuestra orilla

            arrecifes de todo primer amor

comienza el canto que ya no se escribe


                                &

 

Muchos meses hablamos sin caricias

y hubo otoños en los que nada pudo escribirse

y estaciones de lluvia

sobre las que se bordaron las soledades de tus hombros

a pesar del polvo

                            y de la falta de espumas

no olvidaste mi rostro

aquél que te hiciste en el valle

y en alguna parte de mis mejillas

rehicimos la curiosidad de las pequeñas humedades

y subí de una dicha a tus secretos

y tu piel delató mi cercanía

me acercó para pedirte que oyeras muy quedito

 

Y por esa alondra que seremos

                        por ese canto

aprendimos del valle en el que amanecimos la primera vez

hemos de quedar encerrados en el rencuentro sin límites


                                    &

 

Otra vez escribo para hacer imágenes

sobre la cámara perdida de nuestra humedad

para recorrer el viento que va de ni nombre a tus voces

 

hablamos

                   desde el sediento mecer

 

Cuando haces que mi cuerpo sea como al mar

tu piel

          lenta

transcurre por mi boca

los labios se engarzan con su línea de caricias

y me oyes nombrarte

y los oídos son la cálida  envoltura de los primeros saqueos

Robo la magia para volvernos hermosos

 

Te oigo

           Reciente Amanecer

te veo aniquilar los temores de la más fuerte entrega

y tu nombre se adelgaza

para poder desear tu presencia en cada verso de locura

                                             en cada noche escrita

 


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