|
LIBERA MI BOCA

Cuando niña, me enseñaron hablar las
cosas desde el estomago.
Aunque no todas estaban permitidas.
Si metía la pata o hacia llorar, pedía
una disculpa.
Jamás debí alegar, pues acababa en mi
cuarto, castigada.
De tanto que hable, ahora me callo.
Una vez hice comer, masticar, morder,
renacuajos a mi mejor amiga,
como señal de fidelidad y para
siempre.
No pude hablarle más, de nuevo
amarraron mi boca suelta
Cada cumpleaños antes del abrazo,
pedía el regalo.
La mesa larga con cajas se iba
amontonando.
Yo, quería que se fueran todos para
abrir sorpresas.
De nuevo al cuarto por pedir.
No tenía educación.
Y sigo: Pido, me disculpo, justifico.
Contigo no fué diferente.
Te gustaban mis palabras.
Pediste que pidiera.
Te volviste tacaño.
Regreso a mi cuarto, si, castigada
VOLVER
AL ÍNDICE DE POEMAS
|